Embajadas

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jueves, 27 de enero de 2011

Fornifilia (Crea tus propios diseños).


Gracias a una de las últimas fotos que asturianina ha colgado en su blog, se ha vuelto a despertar en mí el interés por esta peculiar parafilia.

Casi todo el mundo habrá escuchado alguna vez aquello de: “fulano o mengano trata a los demás como si fueran objetos”. Pues bien. La fornifilia (o forniphilia) consiste precisamente en eso. No, creo que me he quedado un poco corto. Podría decirse que se trata de ir un paso más allá. En no contentarse con tratar a alguien como si fuera un objeto, si no, convertirlo, “literalmente”, en uno.



Lo cierto es que no puedo aportaros ninguna reseña personal en esta materia ya que nunca he llevado a efecto esta práctica (al menos no en un sentido estricto), pero si que puedo ofreceros alguna imágenes que ilustran su esencia a la perfección.


Como podréis observar, lo que prima aquí es el aspecto más inmediato, visual y estético de esta disciplina, pero no se reduce solo a eso. La carga psicológica a la que se ven sometidos estos “muebles” resulta un factor a tener muy en cuenta. Pudiera pensarse que la obligación de permanecer en un estado de quietud prolongada no reviste mayor complicación, pero, a mi entender, no es del todo así. Además, el hecho de pasar a convertirse en un mero elemento decorativo; sin oficio ni beneficio; puede llegar a constituir un acto tremendamente humillante y aleccionador, sobre todo, para aquellas personas de carácter más inquieto o que sientan la necesidad de que se les esté prestando una atención continuada.

No cabe duda que, aquí, la imaginación juega un papel muy importante. Se puede transformar a alguien en, por ejemplo, un asiento o un reposa-pies sin necesidad de incluir ningún tipo de aditamento para la escena, o, por el contrario, podemos optar por un “diseño” más “vanguardista” (si no se nos ocurre nada siempre podemos echar un vistazo a un catálogo de Ikea)


Ahora bien. Existen apariencias y poses que no son aptas para todo el mundo (muchas veces, ni tan siquiera, para iniciados) y que requieren mucha práctica, tiempo y preparación. Por esa razón, en un principio, resulta conveniente no complicarse la vida y decantarse por las cosas más sencillas.



Poco más puedo deciros. Como ya he comentado, no cuento con el suficiente bagaje en esta cuestión como para añadir nada más. Por esa razón, espero con impaciencia vuestras aportaciones para, así, poder ilustrarme convenientemente.

Bienvenidos a la republica independiente de vuestras mazmorras.


LA IMAGINACION AL PODER.

miércoles, 26 de enero de 2011

Y..., seguimos de celebración.



Y…, ahora, sin tiempo para sacudirse la resaca de la fiesta anterior, esta ciudad se despierta con el nuevo homenaje que le brinda una de sus visitantes más ilustres. Desde las faldas de Sierra Nevada a las de Los Picos de Europa, minerva viene a conceder un nuevo reconocimiento. Muchísimas gracias (que sepas  que me estás mal  acostumbrando)

En esta ocasión son diez los blogs con los que hay que compartir el premio así que…, estos son los elegidos:




Añadir cualquier cosa más, sería estar repitiéndome, así que…

Un abrazo para tod@s.

Celebración



He reconocer que he tenido un poco descuidado mi blog. Pero también he de decir que, en vista de lo que me he encontrado al volver, tendré que hacerlo con más frecuencia.

No puede decirse que esta se una de esas ciudades milenarias preñadas de encanto, historias y recuerdos. El bagaje de esta floreciente urbe aún es muy escaso y, pese a ello, ya ha recibido su primer reconocimiento (y por partida doble además).

Gracias a dánae y minerva por haber creído que este sitio es merecedor de recibir tan gratas atenciones. Un besazo a las dos.

También le doy las gracias y pido disculpas a elenna {Antzel} (lo lamento creo que nuestro reconocimeinto mutuo se ha cruzado)

Como esto parece que va en un plan muy parecido a esas conocidas cadenas de vida de antaño (“fulanito rompió la cadena y su empresa se fue a la quiebra”) no voy a correr el riesgo de ser yo el que la rompa, así es que….., que rule.

¿De qué va esto?

1. Comparte tu premio con otros 15 blogs y ponles al corriente.

2. Responde a las preguntas:

Nombre :  Qarpatian

Una música : "Un corazón” (Mala Rodríguez).

Estado de ánimo : climático

Color : azul cielo

Una estación : “El Humedal”

Serie : “Life”

Frase o palabra, que dicen más de ti: raro.

¿Qué piensa usted de la etiqueta? Interesante………


He dejado a muchos aspirantes en el tintero; unos por que ya han sido galardonados con este sello y otros, simplemente, porque no me ha quedado más remedio.


Como parece ser que el leit motiv de este premio es el reconocimiento hacia el diseño, pues ese ha sido el patrón (espero no ofender a nadie) por el cual yo me he guiado a la hora de decidirme por los siguientes nominados:



















Por último, gracias a todos cuantos seguís y visitáis asiduamente esta ciudad. El mayor premio que puede recibir este blog es vuestra presencia.

Un saludo a tod@s.

jueves, 20 de enero de 2011

La senda


Tus pasos te llevan a través del sendero
marcado con trazos en un mapa prestado.
No juzgas, no mides, no dudas, sí crees
que bajo las aspas hay algo enterrado.

Observas la línea que hay bajo tus pies
pensando que otros la habrán transitado.
Asientes y sigues, tiempo habrá de ver
cuales son las huellas que en ella han dejado.

Sonidos confusos que llegan a ti
traen a tu memoria recuerdos pasados.
Añoras lo bueno que llegó a su fin,
descartas aquello que te ha atormentado.

Mas, llega un momento que paras y, así,
contemplas el rumbo que has ido tomando,
volviendo la vista para descubrir,
que has sido tu misma la que lo ha trazado.

martes, 18 de enero de 2011

Cera



El empleo de la cera está muy extendido dentro de las prácticas bdsm y, su uso, puede dividirse en dos variantes. La primera, y tal vez la más vistosa, se basa en el empleo de velas mediante las cuales “regar”  a nuestr@s sometid@s. La segunda (en este caso más orientada a las prácticas de sumisión masculina) consiste en la aplicación de ceras depilatorias, pero no con fines estéticos (que también puede ser el caso), si no con un carácter más enérgico y aleccionador.  Ambas, pueden dar mucho juego pero conviene tener en cuenta varias cuestiones antes de aplicarlas sobre nuestr@s sierv@s.

Con respecto a las velas, no está de más recordar que no todas son iguales. La temperatura de fusión de las mismas puede variar considerablemente en función a su naturaleza y a los compuestos que se les hayan añadidos durante su elaboración. Pueden llegar a producir quemaduras realmente graves si no se utilizan adecuadamente, así que siempre es aconsejable asegurarse. Si tenemos dudas (como en cualquier otro tipo de prácticas) lo mejor será abstenerse y, si ya lo hemos probado, nunca está de más hacer un pequeño test en nosotros mismos (sobre todo cuando las velas son nuevas y aunque ya las hemos usado del mismo tipo) como, por ejemplo, verter unas gotas en el anverso de la mano. De este modo, nos podremos hacer una idea muy aproximada de cuales van a ser sus efectos.

A priori, las velas más seguras son las blancas de parafina. Su temperatura de fusión es relativamente baja y su cera tiende a solidificarse con rapidez. Las que más riesgos conllevan son las de cera natural que solemos encontrar en tiendas naturistas o en las secciones de decoración de grandes almacenes. Entre medias, existe toda una amalgama de variables. Las velas coloreadas, debido a los tintes usados a la hora de confeccionarlas, pueden resultar una incógnita demasiado arriesgada, pero no suelen dar problemas si su compuesto base es, como ya he dicho, la parafina.

Cuidado también con los cirios y las candelas aromáticas. Van muy bien para crear ambiente, pero no son las más aconsejables para ser aplicadas sobre el cuerpo ya que, normalmente, están hechas para durar y, debido a esto, su cera se derrite a temperaturas muy altas. Este hecho, es uno de los indicativos que nos permitirán saber cuales son las velas cuya cera entraña mayores riesgos.

El tiempo y la experiencia nos ira dando más pistas pero, a veces, esa experiencia también puede ser un inconveniente y es mejor no confiarse. No todas las personas tenemos el mismo tipo de piel y lo que para unos pueda ser prácticamente inocuo para otros puede ser causa de importantes lesiones. Además, debido a la inmensa variedad de aditivos que pueden estar presentes en las ceras, siempre existe cierta probabilidad de que se presenten cuadros alérgicos hacia algún compuesto determinado. No estaría de más, cuando una persona se someta a este tipo de práctica por primera vez (sobre todo cuando tenga antecedentes que la hagan proclive a padecer algún tipo de reacción), que tomemos la precaución de realizar un pequeño ensayo en alguna zona de su piel que no sea especialmente sensible.

Tampoco resulta muy conveniente derramar la cera sobre el cabello. Dependiendo del tipo, puede adherirse o dañarlo de tal manera que se haga necesario proceder a un concienzudo corte. Si esa es nuestra intención, pues bien; si no, cuidado.

No debemos aplicar aceites o lociones sobre la piel de nuestr@s sumis@s antes de someterlos a una sesión con cera, ya que, estos, pueden actuar como amplificadores del calor y provocar quemaduras que, en otro caso, no se darían.

Para todos aquellos amantes del fetichismo (como es mi caso), conviene no olvidar que la cera de algunas velas, debido a su composición, puede dejar una mancha indeleble. Si durante nuestras sesiones nos gusta hacer uso de determinadas prendas deberemos ser bastante cuidadosos si no queremos estropearlas o deslucirlas.

Por último, tener presente en todo momento que, aquí, estaríamos “jugando con fuego” y, por ese motivo, nunca debemos bajar la guardia. No solo debemos velar por la seguridad individual de nuestr@s sumis@s si no, a un tiempo, extremar las precauciones a fin de no provocar un incendio (entre ellas la de no dejar nunca ninguna llama encendida sin vigilancia ni próxima a cualquier elemento susceptible de entrar en combustión).

Luego estarían los distintos modos en que se puede aplicar esta clase de correctivo en particular. Básicamente, pueden dividirse en dos tipos que son (por llamarlos de algún modo) el “goteo” y el “vertido”.

El primero nos ofrece muchas más alternativas ya que puede hacerse de forma lente, continuada o más rápida. Nos permite ir cambiando de ritmo e intensidad (dependiendo de la distancia recorrida por la cera antes de impactar sobre la piel, los efectos podrán ser más o menos agudos). Las posibilidades son, casi, infinitas. Hay quien, incluso, usa a su sierv@ como un lienzo para plasmas pequeñas y efímeras obras de arte. Como en casi todas las prácticas, la imaginación de cada cual es la que pone los límites.

En el caso del vertido, necesitaremos hacer uso de velas más gruesas que nos permitan disponer de una cantidad razonable de cera derretida. Nos serviremos de ella para  salpicar a nuestros alumn@s con una mayor contundencia y de un modo más repentino. Lo malo es que tendremos que esperar un rato para repetir la operación, a no ser que hayamos tenido la suficiente previsión de disponer de varias velas a modo de reserva.

Retirar, después, la cera seca de la piel resulta relativamente fácil. También aquí podemos optar por diversas opciones. Se puede desprender con la mano, sin mayor complicación, de forma bastante rápida, o podemos servirnos de algún utensilio para deshacernos del cerumen poco a poco mediante la aplicación de pequeños y efectivos toques sobre el mismo (una fusta o un látigo de colas cortas pueden resultarnos muy útiles para este propósito).

En cuanto a la “depilación disciplinaria”, no hay mucho que decir. Se trata de una práctica cotidiana pero aplicada, en este caso, con otros fines. Los diferentes tipos de cera por los que podemos optar son la “caliente”, la “templada” y la que ya viene preparada en bandas individuales y que  pueden adquirirse con facilidad en muchos establecimientos.

¿Precauciones? Las mismas, sobre todo en lo que concierne a la cera caliente. Aunque, normalmente, lo que se busca con este sistema no es la sensación de calor si no el dolor que se genera al arrancar el vello de raíz.

Bueno. Seguro que me he dejado más de una cosa en el tintero, así que…, espero con impaciencia vuestras apreciaciones.

Un saludo a todo el mundo.

viernes, 14 de enero de 2011

Más Mala (Por la noche)



Me vais a disculpar que me desvíe un poquito del tema que aquí se suele tratar pero, mañana, día 15, a partir de las 20:30, el Teatro Jovellanos de Gijón contará con la presencia de Mala Rodríguez que, una vez más, se acerca a Asturias para deleitarnos con sus letras.

Desgraciadamente yo no podré acudir para dejarme golpear por la fuerza de sus rimas, pero recomiendo a todo el mundo que le guste la música con mensaje que, si les apetece y no tienen otros planes (independientemente de si son o no fanáticos del Hip Hop), se pasen a descubrir la enorme carga que imprime esta artista en cada uno de sus temas.

Como muestra, aquí os dejo un botón.

Un saludo.

video

jueves, 13 de enero de 2011

Castigos


En cierta ocasión, conversando con dánae, me planteo la posibilidad de crear un hilo que versara sobre mis opiniones respecto al castigo dentro del entorno bdsm. Ya tenía pensado ir enumerando algunas de las prácticas más extendidas dentro de nuestro mundo, pero me parece muy buena idea plasmar, a modo de introducción, mis reflexiones respecto a este tema sin pararme a definir en particular ninguna de las muchas formas de penitencia que existen.

Ya he comentado en otro sitio que no soy muy proclive al uso del término “castigo” dentro de nuestra particular disciplina, ya que, parece llevar aparejado cierto grado de rencor y de revancha cuando se aplica normalmente. Pensaréis que soy un poco chorras al hacer esta afirmación (y, posiblemente, estéis en lo cierto) y que lo que hago aquí es, simplemente, buscarle cinco pies al gato. Pero permitidme que me explique y, después, ya me diréis.

Por supuesto que cualquier sumis@ ha de contar con el hecho de que va a ser objeto de actos incómodos, dolorosos y humillantes y que, los mismos, generará sufrimiento a niveles y en esferas muy distintos. Pero se tratará de “castigos consensuados”, siempre con opción a ponerles fin si se da la circunstancia, y que serán aplicados sin acritud o ensañamiento. No hay lugar para la rabia impulsiva o la ira descontrolada dentro de una relación bdsm (ni de ningún tipo). Por eso yo al “castigo” prefiero llamarlo “aleccionamiento”; además de por lo expuesto más arriba, por otra razón que os quiero desvelar.

Hay quienes contemplan la aplicación de tormentos sobre sus sometid@s como si fuera la meta en sí del bdsm y nada tengo que objetar a este hecho, ya que, cada cual tiene su propio punto de vista. Pero, para mí, la sumisión no supone, únicamente, dejarse hacer y, por lo tanto, el “castigo” supone un medio y no un fin. Es una herramienta igual que lo son un lápiz y un papel cuando nos ponemos a escribir. Nuestr@s sierv@s  son la hoja en blanco que espera ser impresa y los correctivos a los que se someten son el instrumento mediante el cual dejar nuestra impronta. Las enseñanzas de las que se hacen depositarios se sirven del dolor, sí, pero este solo supone una parte de la entrega.

No quiero extenderme más pues, a buen seguro, querréis dar vuestra opinión a este respecto y, sin duda, irán surgiendo nuevos enfoques en referencia a este tema.

Solo una cosa más antes de terminar.

Como nuestra vecina dánae anda con la moral un poquito baja, y como fue precisamente ella la que llamó mi atención sobre este asunto, quisiera dedicarla este post.

Un abrazo a tod@s y uno especialmente grande para ti, dánae.

miércoles, 12 de enero de 2011

Mía


Quiero descubrir tus luces y tus sombras,
desentrañar el enigma que esconde tu alma,
amasar tus miedos, empaparme de tu esencia,
tomar de ti hasta saciarme.

Quiero que tiembles, que llores y te pierdas
para poder encontrarte y llevarte conmigo siempre
sin que importe otra cosa que tenerte a mí lado.

Quiero tus sueños, tu voz, tu mirada,
saber lo que amas y a qué temes,
conocer donde empiezas y acabas.
Nada podrás reservarte pues cogeré cuanto me plazca.

Quiero tus suspiros, tus jadeos, tus ganas,
haré de la incertidumbre tu marca.
Sufrirás de deseo, de impotencia, de ansia.
Quiero los espasmos de tu carne impaciente
y el sudor de tu piel excitada.

Quiero cuanto albergas y atesoras,
y cuando nada más puedas darme,
solo entonces, aplacaré tu hambre
para que tus sueños no queden impunes.
Dejaré que tu sed de mí se apague
permitiendo que ocurra lo que tanto esperabas.

Será mi alcoba el templo donde consagrar tu destino
y en el instante sublime, cumplida ya tú esperanza,
fundidos los dos como habías querido,
por fin te sabrás  mía y mías serán tus alas.

martes, 11 de enero de 2011

De las musas




Mucho he leído sobre lo que unos denominan “sumisión real” y otros “buena sumisión”. He descubierto con asombro que, incluso, hay quien encuentra tiempo para confeccionar listados con los tipos de sumis@s que existen dependiendo de infinidad de factores (implicación, disponibilidad, resistencia al dolor, cantidad de “tributos” que están dispuestos a aportar, etc…). Bueno. No es que pretenda ir de guay pero, si he de ser sincero, todo eso me parecen chorradas.

No digo que no pueda resultar interesante; siempre a modo de curiosidad y no como algo matemático, constante e indiscutible; tratar de establecer cuales son algunas de las pautas de comportamiento más comunes, pero de ahí a tratar de imponer un criterio general, como parece que intentan algunos…, uff…, tiene tela.

Además. ¿Qué es eso de la buena o mala sumisión? ¿Existe alguna reglamentación con carácter de ley que me diga cuales han de ser mis gustos o que situaciones han de excitar mis sentidos y mi lívido? Que yo sepa, al menos en este país, NO. Entonces, ¿por qué habría yo de ir imponiendo unas pautas estándar que fueran de obligado cumplimiento a aquellas mujeres interesadas en servirme? Por supuesto que habría normas, las mías; o, mejor dicho; las nuestras, ya que, de no ser así, ¿no estaría coartando mi propia libertad?

Ya lo he dicho con anterioridad, y sé que estoy corriendo el riesgo de resultar en exceso recurrente, pero, cuando se trata de crear ese vínculo tan especial que se forma en una relación D/s, son muy pocas las cosas que deben de darse por sentadas. El intercambio de ideas e inquietudes resulta fundamental y este, además, ha de ser sincero, fluido y lo más amplio posible. Solo de esta forma podremos hacernos una idea veraz de cómo es realmente la otra persona y ver si es posible que ese entendimiento inicial se trasforme en algo más profundo. Como veis, mi opinión a este respecto, no difiere demasiado de lo que serían los inicios de cualquier relación de pareja convencional. Las diferencias se irían dando más adelante en función de las posibilidades y apetencias de cada cual.

Ahora me gustaría desvelaros qué cualidades tiene, para mí, una sumisa ideal. Tendría que tratarse de una persona sincera, paciente y comunicativa. También considero muy importantes la tenacidad, el aplomo y la obediencia (no confundir con la insensatez o el acatamiento ciego e irreflexivo de “cualquier” tipo de mandato).


Pero existe otra cualidad por la que siento una gran debilidad y es que creo que una de las sensaciones más gratificantes para un Amo reside en el hecho de que su sierva constituya para él una fuente de inspiración, o dicho de otro modo, que aparte de entregarse a un nivel físico también sea capaz de despertar, no solo el deseo, si no, además, otros enfoques distintos, nuevas formas de entender y contemplar el universo bdsm, que ayuden a enriquecer y hacer más profunda la relación.

Que nadie se asuste. No se trata de algo que deba tomarse al pie de la letra y ser exigido como condición sine qua non. Solo digo que, cuando se da esta circunstancia, las cotas de entendimiento entre Dominante y sometida se ven aumentadas de un modo superlativo, la complicidad se dispara a niveles insospechados y el vínculo que se forma se va reforzando día a día. Qué duda cabe que, esto, no sucede siempre y, de suceder, no tiene lugar de buenas a primeras. Como a todo, hay que dedicarle tiempo. Pero, sin duda, se trata de una meta que merece la pena alcanzar. Cuando un Amo encuentra a su musa difícilmente podrá prescindir de ella.

Como ya he apuntado más arriba, esta es, tan solo una opinión personal, aunque, de todas formas, tengo la sospecha de que no se trata de un pensamiento único, exclusivo ni excepcional y que no debo de ir demasiado desencaminado al hacer esta afirmación. Basta con observar con un poco de detenimiento los nombres por los que se decantan muchas sumisas (y también bastantes Amas). Encontraremos múltiples referencias a personajes clásicos de naturaleza épica donde no faltan diosas, reinas, ninfas y…, como no, musas.

¿Cuál será la razón?

Un saludo a tod@s.

domingo, 9 de enero de 2011

La llamada




Día tras día, buscando.
Noche tras noche, despierta.

Con cada luz que se enciende,
espera abrir la puerta de su anhelado destino;
pero, una y otra vez, se topa con un muro,
infranqueable barrera que pugna por mantenerla aislada.

No falta quien responda a sus súplicas,
mas con palabras que no la convencen.
Nadie comprende su verdadera necesidad,
su apremio más inmediato.

Y así trascurre su tiempo rumiando su existencia,
recluida en su torre, exiliada del mundo;
alejada de todo y de todos, ignorada;
pretendiendo tan solo compartir su abandono.

Quiere dejarse caer tras asomarse al abismo
y no halla  a nadie digno por quién inmolarse.
Quiere sentir lo indecible,
pero nadie comprende sus dudas.

¿Y si ella fuera la causa?
¿Y si en ella habitara el vacío?
¿Estaría errado su rumbo?
¿Sería aquel su camino?

Horas sin luna de oscuridad insomne,
agitados sueños de lasciva apariencia.
Interiores húmedos entre fríos sudores,
febriles escenas rotas por la pena.

Ya no encuentra en la distancia un horizonte sereno,
ni ofrece el alba un final a su desdicha,
pues con nuevos impulsos revive un día más su pasado
sin que su alma se vea atrapada por las cadenas que ansía.

Día tras día, buscaba.
Noche tras noche, caía.

jueves, 6 de enero de 2011

Mala


video

Hay una chica que se empeña en ser mala todo el año y..., no sé si en esta Noche de Reyes tendrá algún regalo.

Lo que sí sé es que ella siempre nos está obsequiando con sus letras, golpeando nuestras conciencias y ampliando nuestros horizontes.

De la letra de esta canción que cada cual saque sus propias conclusiones, yo tan solo quería rendir desde aquí un homenaje a La Mala Rodriguez.

Sed buenos......

martes, 4 de enero de 2011

Mordazas


Ya viene los Reyes y…, ya se sabe, a los que no hayan sido buenos les traerán carbón. Pero…, puede que también les dejen algo con lo que corregir sus modales y; como ya os había prometido; aquí os dejo un pequeño monográfico sobre las mordazas del cual podéis extraer alguna idea para vuestros regalos de la noche del 5 de enero.

Ya he comentado que las mordazas suponen, para mí,  un elemento ideal para cualquier  tipo de “escena”. Es una herramienta muy útil para aumentar la indefensión  a la que es sometida la parte sumisa durante su adiestramiento y, además, sirve para atenuar sus ruegos y súplicas. Las mordazas, también cumple una función estética de carácter marcadamente fetichista. Su uso no solo está destinado a acallar al sumiso/a, sino que supone además un componente restrictivo que acrecienta el sentimiento de sufrir una mayor indefensión. Actualmente existen en el mercado mordazas para todos los gustos y necesidades pues, este tipo de instrumentos, seducen por igual tanto a dominantes como a dominados. Quizá un determinado día el amo/a quiera ahogar los gritos de dolor y de placer provocados por su fusta, o llenar la boca de su sometida/o con un gigantesco pene de látex que llegue a rozarle la campanilla (las combinaciones son infinitas). Además, siempre resulta humillante el no poder proferir nada más que sonidos ininteligibles, al tiempo que un incontenible raudal de saliva se escapa por entre la comisura de los labios sin que se pueda hacer nada para remediarlo. A continuación paso a enumerar varios de  los usos y mordazas más comunes (por supuesto, seguro que existen algunos más) a la hora de enmudecer a nuestras/os siervas/os.



TIPOS DE MORDAZA.


- Manos.

Consiste en colocar una mano sobre la boca de la persona y en ejercer presión para evitar el habla. Es, sin duda, el método más sencillo, seguro e inmediato, pero nos impide poder realizar, al mismo tiempo, otro tipo de actividades.


- Mordazas de oportunidad. (Objetos comunes)


Empleando elementos cotidianos que se ajusten a nuestras necesidades nos es posible contener las quejas de nuestros “protegidos”. Varios ejemplos de esto podrían ser la orden de sujetar con los dientes elementos que estén siendo empleados  por el dominante en el ejercicio de su docencia o algo tan sencillo como colocar una fruta con un tamaño adecuado en la boca de la sumisa o el sumiso. Esto aportaría una nota de color a la sesión dándole un aire inesperado y distinto a lo que, para muchos, supone una práctica habitual. Hay quien no considera esta forma de actuar como algo digno de mención, pues, a quien se le aplique el objeto, le bastará con soltarlo para verse liberado. Así es, ciertamente, pero, previamente, siempre se puede advertir a nuestros “alumnos” que, de obrar de ese modo, se harán merecedores de una sanción. Sin duda esto les obligará a pensárselo dos veces antes de incurrir en la falta.


- Mordaza de tela, OTM o de detective. (Over – the – mouth gags)

 

El nombre de mordaza de detective le viene por estar íntimamente asociado a la típica imagen de dama en apuros que aparecía en las antiguas películas de cine negro. Es uno de los tipos de mordaza más comunes, y consiste en atar alguna tela sobre la boca de modo que la cubra completamente, el nombre proviene de las siglas en inglés OTM, de la frase Over the Mouth, (Sobre la boca). Son del tipo más sencillo, o light  (puesto que, telas y pañuelos, son herramientas multiusos que también nos sirve para atar y vendar los ojos) y es uno de los tipos de mordaza más seguros y cómodos para quien lo usa, sin embargo es también una de las menos efectivas, pues en la mayoría de los casos no impide que la víctima pueda hablar correctamente y puede ser retirarse con facilidad. Pero cuidado, nunca se debe introducir un pañuelo suplementario en el interior de la cavidad bucal, pues existe un riesgo considerable de que este obstruya las vías respiratorias provocando la asfixia.


- Mordaza tipo cleave. (Cleave gags)

 

Otra de las mordazas más comunes y también de las más populares, es una variante de la anterior, pero en vez de atar la tela sobre la boca de la persona, esta es colocada entre sus dientes. La mordaza evita que pueda decir palabras inteligibles y es más difícil quitársela si uno está atado, pero para los aficionados al bondage resulta muy estética, también puede ser más incomoda ya que si la tela que se ata entre los dientes es muy grande puede evitar que la persona cierre la boca, provocando cansancio si se usa por largos periodos de tiempo. Mientras más fuertemente se ate esta mordaza más efectiva será. En ocasiones esta mordaza se usa atando un nudo en medio de la tela, buscando hacerla más efectiva.


- Mordaza de cinta. (Tape gags)

 

Otra de las mordazas más populares, y de las más usadas. Este tipo de mordaza usa cualquier tipo de Cinta adhesiva. Entre las más comunes de un tiempo a esta parte estaría la famosa cinta americana. La mordaza de cinta es la más fácil y rápida de aplicar, ya que solo se necesita cortar un pedazo y pegarlo sobre la boca de la persona. Es posible liberarse de esta mordaza empujándola con la lengua, o despegándola usando un objeto cercano, así que para obtener la máxima seguridad hay que atarla no solo sobre la boca, sino alrededor de la cabeza de la persona varías veces, de esta forma es imposible librase de ella si se está atado y silencia mucho más a quien la use. Otras formas de pegarla son colocar más de un pedazo de cinta sobre la boca o colocarla en forma de X. Para evitar que se use la lengua para despegarla hay que asegurarse de que la persona tenga los labios pegados. Aunque es fácil y rápida de aplicar la mordaza de cinta tiene el inconveniente de que al quitarla puede causar dolor al tirar de la piel o el cabello, esto puede causar la irritaciones. Cuando se quite se debe tener la precaución de no retirarla de forma excesivamente brusca ya que puede causar heridas de cierta consideración.


- Mordazas de bola.(Ball gags)


Casi, casi, las reinas de este tipo de artículos. Podría de decirse que su producción está enfocada, casi de forma exclusiva, al uso dentro de las prácticas bdsm. Las bolas suelen estar hechas de goma, silicona y diversas variantes de plástico y van unidas a unas correas. La bola se introduce en la boca de la persona que será amordazada y las correas se aseguran detrás de su cabeza para evitar que se la quite (la forma de anclaje puede variar de unos modelos a otros). Este tipo de mordaza es seguro y efectivo, pues aunque no silencian a la víctima si evitan que se puedan articular palabras de un modo entendible. Aunque es incómodo usarlas por largos periodos de tiempo, pues quien las usa no puede cerrar su boca.


Las mordazas de bola se venden en varios tamaños y colores, para ajustar se a la boca de quien la usará, si se usa una mordaza demasiado grande será muy difícil colocarla correctamente (detrás de los dientes) o quitarla, e incluso puede ocasionar tirones musculares en la zona facial o desencajar la mandíbula de quien la use, así que siempre será recomendable empezar por las mordazas más pequeñas e ir probándolas antes.



- Mordazas de bola de gato.

 

Muy similares a las anteriores, reciben este nombre debido a que la bola en sí se asemeja bastante a esas pelotitas huecas, repletas da agujeros y con un pequeño cascabel dentro a la que son tan aficionados los mininos. Se diferencian de las de bola normales en que permiten respirar con menos agobios y en dejan escapar la saliva de nuestr@s someti@s con mucha más facilidad.



- Mordazas de aro o de anillo. (Ring gags)


Mediante un aro que queda encajado detrás de los dientes se impide a nuestr@s sumis@s que pueda cerrar la boca. Su objetivo es dejar abierto el paso para facilitar las posibles inserciones que se deseé realizar en la cavidad bucal. También estas se usan únicamente dentro un contexto únicamente sexual. Aunque no sean tan populares como las de bola, las mordaza s de anillo son muy similares a estas excepto por el elemento que se introduce en la boca. Al remplazar la bola por un aro hueco ampliamos el abanico de posibilidades a la hora de impartir nuestras enseñanzas. Este tipo de mordaza no evita los sonidos emitidos por nuestr@s aplicad@s alumn@s pero conseguiremos que, de inmediato, comiencen a babear sin control alguno.


- Mordaza de tubo.

 

Una mordaza de tubo es similar a las anteriores, pero en vez de un anillo o una bola usa un tubo. Permite respirar sin problemas.


- Mordaza de embudo.

 

Una mordaza de embudo consiste en un embudo con un tubo que lleva de su abertura a la boca y con cuerdas para mantenerla en su lugar, más que para callar el objetivo de esta mordaza es obligar a la persona a tragar un fluido. “Es una mordaza peligrosa pues existe un alto riesgo de asfixia mientras se obligue a la persona a beber.”



- Mordazas pene. (Penis gags)


Otra mordaza fabricada para las prácticas bdsm. En vez de una bola, consiste en un bozal con una protuberancia (reproducción más o menos fiel, y más o menos grande, de un pene) que se coloca dentro de la boca, para darle a quien la use la sensación de estar chupando este miembro como pasaría durante una felación. La protuberancia puede ser larga y delgada a fin de oprimir la lengua o más grande y ancha  para funcionar como una Mordaza de bola. Algunos modelos cuentan con otro pene orientado hacia el exterior y cuya función dependerá de los deseos que los Amos o las Amas tenga en ese momento.

 


- Mordazas hinchables. (Inflatable gags)


Este tipo de mordaza, consiste por lo general en una bola de goma que se infla con una válvula manual para que cubra más espacio dentro de la boca de la persona. No suelen venir preparadas para sostenerse por si misma por lo que, a veces, se combinan con una mordaza de aro para mantenerla en su lugar.

 



- Mordazas médicas. (Medical gags)

 

Este artilugio, sacado directamente de la consulta un dentista, es un instrumento (generalmente metálico) con un mecanismo de tijera que obliga a permanecer con la boca completamente  abierta, expuesta a todos los usos que de ella se quieran hacer. Su uso no está demasiado extendido debido a que no son tan fáciles de conseguir como otras y a que, además, suelen ser relativamente caras (como suele suceder con casi todos los aparatos médicos). Ofrecen un acceso ilimitado a la boca e impiden el habla coherente, pero no sirven para silenciar a la persona.



- Mordazas de bambú.

 

Originaria de Japón, consiste en dos palos de bambú que mantienen abierta la boca gracias a otros dos palos, más cortos, colocados en los extremos. También hay una variante  en la cual, en lugar de separar los dientes, sirve para aprisionar la lengua sustituyendo los palitos de los extremos por unas gomas elásticas para hacer presión.


- Mordaza de bozal. (Panel gags)

 

Una mordaza de bozal funciona de manera muy similar a la mordaza de detective aunque, en realidad, estén bastante más elaboradas. Por lo general se fabrican e piel o tejidos similares y cubren toda la parte inferior de la cara ajustándose alrededor de la cabeza con varias tiras. El nombre se debe a que son muy similares a los bozales usados por los animales, esto tiene un fuerte impacto psicológico en varias personas al ser inmovilizadas de manera similar a un animal, al restringir el movimiento de la mandíbula y cubrir las mejillas, resulta una de las mordazas más efectivas, y también de las más seguras. Están consideradas como uno los tipos de mordazas más antiguos, pues se conocen ilustraciones con aparatos muy similares desde tiempos coloniales.


- Mordaza tipo mouthguard.


Esta mordaza es similar a la protección bucal que usan los jugadores de hochey sobre hielo y fútbol americano, y lleva el nombre de estos aparatos en inglés. Una de las protecciones se coloca sobre los dientes inferiores y la otra sobre los superiores, al igual que en el deporte las protecciones se pueden suavizar colocándolas en agua hirviendo antes de ser usadazas.


- Mordazas pony. (Bit gags)

 

Inspiradas en lo arreos ecuestres, obligan a morder una especie de palo con anillas en los extremos unidos a unas largas correas para facilitar tanto la doma como la monta. Sin duda, unas de las más vistosas y sugerentes de todas. Ideales para amantes del fetichismo.





RIESGOS Y PRECAUCIONES.


Con las mordazas, siempre hay que tener presente el riesgo de asfixia. La mayoría de modelos suelen dejar pasar el aire sin problemas, bien a través de la comisura de la boca ó bien mediante un agujero realizado a tal efecto. Pero en aquellos modelos que no cuenten con ninguna de estas medidas seguridad, hay que cerciorarse de que el sumis@ puede respirar sin dificultad por la nariz y no dejarl@ solo en ningún momento. Por descontado que su uso nunca resulta recomendable en aquellas personas que padezcan algún tipo de insuficiencia respiratoria.

Sobre todo al principio, habrá que tener mucho cuidado con las nauseas. Si nunca se ha utilizado una mordaza y se introduce algo voluminoso en la boca (ya sea un pañuelo, una mordaza hinchable, un pene de látex, etc…) lo más probable es que se termine vomitando. Para evitar sustos, lo mejor es probarla y practicar un poco, distendidamente, antes de incluirla en una escena y, así, poder ir acostumbrándose a ella sin agobios innecesarios.

Otra de las cosas a tener en cuenta es la posibilidad real de que, bajo la presión de las mandíbulas, pudiera desprenderse algún trozo de la mordaza, penetrar en la garganta y obstruirla (o bien provocar el vómito que, a su vez, podría provocar la asfixia). Mucha precaución con las mordazas hinchables.

Mucho cuidado también cuando empleamos tubos o embudos con el fin de forzar la ingestión. Esta es una de las prácticas más peligrosas que se llevan a cabo mediante mordazas y yo no la recomendaría.

En cuanto a los elementos de fijación de las mordazas hay que tener muy presente que se apoyan en la comisura de los labios y, si son abrasivos, no solo podrían dejar embarazosas marcas en la cara sino que, además, también podrían dar lugar a heridas y desgarros de consideración.

Por último, nunca me cansaré de repetirlo, recordar que antes de iniciar cualquier sesión resulta imprescindible pactar de antemano una clave, “en este caso no verbal”, que permita al sumis@ interrumpir la escena de inmediato de existir algún peligro.
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