Consecuencias.

Claras u ocultas.
Inmediatos o lejanas.
Contundentes o sutiles.
Gratas o indeseadas.

Anheladas o temidas.
Desmedidas,  más escasas.
Pasadas, también futuras.
Conocidas o  inesperadas.

Así son las consecuencias
atrapadas en los actos.
Peaje de nuestros sueños,
precio de los pecados.



Comentarios

  1. Acabo de recordar, al leer tu escrito, un poema que leí hace poco perteneciente a Bernardo Arzate. Quizá sólo enfocan un punto positivo, pero vino volando a mi mente:

    "Ser feliz tiene sus consecuencias,
    y no pueden ser evitadas.
    Como eslabones se hayan en secuencias,
    van como manos entrelazadas.

    ...

    ¡Ah,sí,la felicidad tiene sus consecuencias!
    Y llegan como gotas de rocío;
    són como bálsamo que cura las dolencias,
    o como un calor que quita el frío..."

    Me quedaré esta mañana con las consecuencias gratas =) para empezar el día.

    Abrazo cruzando el charquito :)

    ResponderEliminar
  2. ains ese bacilo como representación de las conscuencias...auf...

    Las consecuencias, reflejo de los actos determinados...de ellas espero aprender...

    Las acepto y deseo, tanto si son gratas como si no...ellas dan forma a mi formación...y se que si vienen de Ti, serán justas...asi me lo has demostrado siempre mi amado Señor...

    Precioso post a pesar de los bichines que me dan la lata ahora...AU PUPA!

    A Tus pies

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por la reseña Sweet. Tomo nota y procuraré conocer algo más de los pensamientos de Bernardo Arzate.

    Sobre lo de quedarse con las consecuencias positivas y poder desechar el resto..., si realmente puedes hacerlo, ¡¡que envidia!!.

    Un saludo desde el otro hemisferio.

    ResponderEliminar
  4. Así es, Señor de la Mansión.

    Ni más ni menos.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Espero que esos "bichines" ya vayan pereciendo. Sé que son latosos, pero también sé que no irán mucho más allá.

    En tu caso, han sido la prueba de que existen las consecuencias. Aunque..., no podrás decir que no habías sido advertida, ¿me equivoco?

    Un beso y un azote, mi sierva.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares