Embajadas

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jueves, 31 de enero de 2013

Simplicidad.



Todo es absurdo excepto el honor, el amor y lo poco que el corazón conoce.

James Salter. (Escritor norteamericano)


martes, 29 de enero de 2013

Desencanto.



No voy a decir que, de un tiempo a esta parte, no existan sobrados motivos como para experimentar un notable desconcierto o, incluso, una justificada desazón.  Son muchas las personas de este país que ven como su futuro se torna más negro a cada día que pasa y resulta tangible y evidente que las cosas no van a mejorar, al menos a corto plazo.
Mas, también resulta muy cierto que, a pesar de todas esos oscuros presagios que nos roban el sueño, no deja de haber personas (y en número bastante nutrido, por cierto) que tienden a derrumbarse por las cuestiones más nimias. Esto nunca me ha parecido razonable pero, en las actuales circunstancias, aún me lo parece menos. Se trata de personas que deambulan por la vida como si esta fuera una película donde se pudiera aplicar la pausa o el avance rápido a su gusto y conveniencia. Pretenden vivir una sucesión de escenas escogidas a la carta; sin transiciones, sin esfuerzo, sin esperas; y se enfadan con el mundo cuando no son capaces de aplicar su particular filosofía a la realidad.
A este respecto, he leído recientemente una columna de opinión en un periódico local que versaba, precisamente, sobre esta cuestión. Iba firmada por Carmen Pérez Novo que, además de ejercer la profesión de ginecóloga, suele colaborar con cierta asiduidad con artículos en prensa que versan sobre multitud de cuestiones. No siempre suelo coincidir con sus opiniones pero, en esta ocasión, estoy completamente de acuerdo con todo lo que expresa.
El artículo en cuestión lleva por título “Perniciosa adicciones”  y lo reproduzco a continuación textualmente:

Es más que probable que algunas personas que tienen los ojos puestos en estas líneas se hayan preguntado, en más de una ocasión, qué han hecho para merecer tantas penurias. Otras, quizás, se hayan repetido hasta la saciedad cuál será el verdadero propósito de su existencia en este mundo lleno de desgracias. Y tan solo unas pocas, de cuando en cuando, sientan la necesidad de dar las gracias por todo aquello que han conseguido.

Y es que así es nuestra existencia en este planeta. La mejor de las vidas está llena de derrotas, frustraciones y sufrimiento. Ninguna, por maravillosa que sea, si libra de dificultades y retos. De hecho, los contratiempos, desafíos y fracasos son los que nos hacen fuertes y sabios. Podemos huir de ellos, sentirnos amargados y frustrados, llenos de rencor y resentimiento. O, por el contrario, hacerles frente y mejorar con su aprendizaje. Y ahí radica la cuestión. Aunque, para ello, es necesario un gran esfuerzo personal. Y mucha disciplina.

Por eso, para muchas personas resulta relativamente fácil. Otras muchas, sin embargo, cuando las circunstancias personales son duras, sienten la imperiosa necesidad de evadirse, de escapar de esa dolorosa realidad. E inician una evasión hacia el sexo, el alcohol, las drogas o la obtención de dinero y cosas materiales al precio que sea, una fuga, en definitiva, hacia paraísos artificiales, creyendo con ello disolver esas durezas de la vida, esa existencia cotidiana, dura, dolorosa, aburrida, poco soportable, estrecha, anodina. Pero esa avidez de pasiones fuertes, ese viaje salpicado de novedades excitantes tiene un alto precio. Nunca acaba bien porque es un camino sin salida. Adormece transitoriamente el sufrimiento. Pero no enfoca el tema con afán de superarlo e integrarlo en lo que debe ser un proyecto de vida coherente y realista; es decir, con las menores contradicciones posibles. Porque estos terribles y <<atractivos>> hábitos dañinos prometen libertad, pero dan todo lo contrario. Sin apenas percibirlo, te dejan hecho añicos, como un pelele sumiso y subordinado a ese dueño fanático y devorador.

Por eso, no debemos olvidar que el ser humano se hace fuerte en los fracasos, si sabemos asumirlos, obtiene un sólido aprendizaje y los pone en su justo punto. Porque la frustración, el sufrimiento, el dolor ayudan a madurar. Es lo contrario que nos ocurre con las satisfacciones. La felicidad es el sufrimiento superado con amor y vuelta a empezar de nuevo. Y es que así es la vida.


Espero que, entre ella y yo, hayamos sido capaces de exponer este fenómeno de un modo claro y conciso.  Sin duda que las cosas no suelen ser de color de rosa y los cuentos son solo eso, cuentos. De nuestros esfuerzos podremos extraer las enseñanzas que nos ayuden a realizarnos y crecer como personas pero, eso, no tiende a suceder del modo en que solemos pensar ni, tampoco, tiene lugar de un día para otro. Ya después, cada cual puede sacar sus propias conclusiones.


Un saludo a todos.

lunes, 28 de enero de 2013

Cartografía.



Definiendo nuevas rutas,
explorando continentes
que la mirada alejada
pueblan de encanto y misterio.

Adentrándose en las selvas
cuya frondosa foresta
cubre con verdes techos
el sendero descubierto.

Escalando cordilleras
de agreste y dura pendiente,
confiando en los cordajes
que la experiencia me otorga.

Surcando profundos mares,
recalando a nuevas costas,
fondeando en bellas calas
de aguas quietas y claras.

Errante voy por tu mundo;
trazando mapas, buscando.
¿Qué rincón será propicio
para asentarme y gozarlo?


sábado, 26 de enero de 2013

Cuesta de enero (...para algunos).



El mes de enero suele ser, tradicionalmente, una época de estrecheces  donde la cruda realidad vuelve a golpearnos de manera inmisericorde tras el paréntesis (si es que lo ha habido) que parece generarse alrededor de las celebraciones navideñas. Es por esa razón que me resulta aún más doloroso tener que hacer público lo que viene a continuación.

Sin duda, muchos podrán apuntar que, lo que estoy a punto de exponer, viene a resultas de mi excesiva permisividad para con los integrantes de la ludoteca y que, lógicamente, mi falta de control a terminado degenerando en una especie de “Pandemónium”, en un sinsentido sin solución de continuidad que va a resultar muy difícil de revertir.

No puede por más que expresar mi vergüenza, repulsa y consternación por el escaso tacto que demuestran algunos de los hechos de los que, recientemente, he tenido conocimiento y que han estado protagonizados por ciertos miembros del instituto lúdico. Cierto es que lo que tengan a bien realizar durante su tiempo libre no resulta de mi incumbencia; pero no me siento capaz de mirar hacia otro lado cuando, supuestamente, se encuentran realizando trabajos de documentación y lo que hacen en realidad es dedicarse (por decirlo suavemente) a otros menesteres. Se trata de un descrédito para la institución que en modo alguno se puede consentir y que, os aseguro, no quedará impune.

Antes de que procedáis a escuchar el documento sonoro que da origen a esta polémica, quiero advertiros que puede llegar a herir la sensibilidad (tanto a nivel individual como colectivo) por los términos y expresiones que en él aparecen reflejados y que,  la decisión de sacarlo a luz, solo responde a la necesidad de dar un ejemplo de transparencia.

No me extiendo más. Estas son las pruebas del delito:


Mis más sinceras disculpas por tener que haceros partícipes de tan penosos comportamientos. Espero no hagáis extensivas vuestras merecidas críticas a la totalidad de los profesionales que se esfuerzan por dotar a la ludoteca de un amplio contenido.

Feliz y prospero finde para todos.


viernes, 25 de enero de 2013

La chispa cercana.



Muere lentamente aquel que se trasforma en esclavo de los hábitos,
quien no se arriesga,
quien evita una pasión,
quien no apuesta lo cierto por lo incierto,
quien abandona antes de empezar,
quien se queja de su mala suerte,
quien no viaja, ni lee,
quien no sueña,
quien no confía,
quien no lo intenta,
quien no ama…


…lo contrario es estar vivo.

Pablo Neruda. (Poeta, escritor, político y diplomático chileno)

jueves, 24 de enero de 2013

Identidades secretas.



Al estilo de vida que solemos adoptar aquellos que practicamos la D/s, se le suele comparar; dependiendo del prisma bajo el cual esté siendo observado; al que pudiera llevar un superhéroe o un proscrito. Aunque si nos empeñamos en buscar paralelismos siempre acabaremos encontrando alguno, soy de la opinión de que afirmaciones como la anterior tienden a estar cogidas un poco por los pelos. Bien es cierto que muchos de nosotros adoptamos determinados alias (sobre todo cuando nos sumergimos en la rede de redes) pero eso no constituye un motivo suficiente como para que se establezca algún tipo de diferencia entre nosotros y el resto de los internautas. Es una práctica aceptada y notablemente extendida la consistente en adoptar un “nick” mediante el cual darse a conocer en el ciberespacio. Esto confiere un cierto anonimato; cierto; pero eso no quiere decir que los millones y millones de personas que echan mano de este recuso tengan algo que ver con el mundo bdsm.

Lógicamente, en nuestro caso, la adopción de un “alter ego” viene acompañada de una cierta prudencia pues; por mucho que se esté tendiendo a establecer una cierta normalización con respecto a todo lo relacionado con nuestro ámbito; no por ello deja de haber un cierto vestigio de rechazo hacia nuestra forma de entender las relaciones de pareja. Visto lo contraproducente que puede llegar a ser volcar según qué contenidos en determinados foros y redes sociales, mejor andarse con ojo antes de ir aireando nuestras intimidades de una manera inconsciente. Además, independientemente de cuales sean nuestras apetencias o inclinaciones sexuales… ¿nos parecería algo habitual o apropiado encontrarnos en plena calle a una persona que fuera relatando a voz en grito en qué consisten sus experiencias de cama? Normal, lo que se dice normal, no es ¿verdad? Pues sigue habiendo quienes parecen creer que, para estar integrado plenamente en la D/s, lo que se tiene que hacer viene a ser, básicamente, eso.  Bueno, sobre gustos se pueden decir muchas cosas pero;  como no hace mucho apuntaba; por un lado están las formas y por el otro la esencia. Además. Existe una determinada fauna que pulula por la red cuya única ambición parece residir en el hecho de ir metiendo el dedo en el ojo ajeno. Si a esto añadimos que, a la hora de proporcionar un puesto de trabajo, muchas empresas han comenzado a interesarse por lo que sus aspirantes a empleados cuelgan en internet…, blanco y en botella tiene muchas probabilidades de ser leche.


Otra de las muchas características que se nos atribuyen consiste en pensar que nuestra dinámica de relación está basada en una desmedida, y casi permanente, sucesión de sesiones. Sinceramente, ¿alguien es capaz de, pensándolo fríamente, creerse tamaño despropósito? ¿Qué cuerpo o psique sería capaz de soportar algo así? Se hace mención de muchas cosas: que si bdsm 24/7, que si dominación financiera, que si contratos de esclavitud, etc… En cierta forma, todo eso puede tener algo de verdad, pero muchas veces cuando se habla de ello desde el desconocimiento, tiende a sacarse un poco de contexto. Dentro de una relación D/s; por norma general; no suele establecerse un corte abrupto entre la vida pública y la privada. Me explico. Al igual que en una relación de pareja más convencional, ambos aspectos se solapan e interactúan entre sí. No existe una división clara de donde empieza y acaba lo uno y lo otro. No vamos vestidos de calle y, en un momento dado, nos escabullimos disimuladamente dentro de un cuarto (o cabina telefónica, si es que queremos darle un corte más clásico) para reaparecer enfundados en látex o cuero. Puede que como concepto en la ficción tenga su aquel pero, en realidad, no suele traducirse como algo tan espectacular. Suponer que, por ser como somos, no tenemos que hacer frente a los mismos desafíos y problemáticas que cualquier otro, supone, en mi humilde opinión, la más soberana de las tonterías.

Ya para acabar (pues veo que ya comienzo a divagar un tanto) decir que, a veces, el uso reconocido de esas “identidades secretas”, a las que hago mención, pueden traer consigo algunas sorpresas. Si bien, como ya he dicho, pueden tener su porqué, también es cierto que, tras ellas, pueden esconderse individuos sin escrúpulos o personas que, simplemente, traten de pasar el rato aparentado ser lo que no son gracias a la seguridad que les confiere dicho anonimato. Son muchos los ámbitos desde los que nos llueven advertencias a este respecto e, independientemente de las causas que nos lleven a movernos por internet, conviene tenerlas siempre muy en cuenta si no deseamos caer en otro tipo de redes.


En resumen:

-          ¿Se puede decir que todos cuantos conformamos la comunidad bdsm contamos con algo equiparable a lo que suele entenderse como una doble vida?

Sintetizándolo mucho, yo diría que; desde el momento en que lo entendemos como algo fluido y perfectamente integrado con el resto de nuestra común existencia; pues “no”. Más que dos vidas, me atrevería a decir que lo tenemos es una vida más “densa” pues cuenta con una serie de matices que al resto ni les estimulan ni les interesan.


-          Pero… ¿es cierto que, públicamente, solo mostramos aquello que nos interesa?

Por supuesto que “sí”. En buena lógica, resultaría una insensatez rebelar cuestiones personales que nos hicieran vulnerables (a nosotros o a nuestros seres queridos) ante cualquier indeseable que se cruzara en nuestro camino. Que en algunas cuestiones nos planteemos las cosas de un modo un tanto diferente no quiere decir que tengamos que ser, necesariamente, tontos.

Ya me diréis.

Un saludo a todos.

sábado, 19 de enero de 2013

Virtual 2.0



Parece que nuestros amigos de la ludoteca le han cogido el “gustillo” a eso de hacer experimentos.

En esta ocasión les ha dado por buscar una forma de imprimir una nueva vuelta de turca a ciertas aplicaciones de algunas de las plataformas de comunicación y entretenimiento más conocidas.

¿Por qué conformarse con disfrutar de ellas dentro de un determinado dispositivo? ¿Por qué no trasladarlas al mundo real en función a los deseos de un grupo de potenciales consumidores?

Ya han comenzado a realizar algunos ensayos sorpresa de forma aleatoria; pero, aunque desde fuera pueda parecer una idea interesante, no sé si a las “víctimas” de esta novedosa tendencia llegará a hacerles demasiada gracia.


Un saludo y feliz finde para todos.


viernes, 18 de enero de 2013

Versos antiguos, moralejas eternas.



¡Nada temas! ¡Clava tu lanza en el objeto de tu amor y no hagas caso de los consejos del envidioso pues no será él quien sirva a tus amores!

¡Piensa que el Clemente no creó espectáculo más hermoso que el de dos amantes enlazados en el lecho!

-      ¡Míralos! ¡Están ahí, pegados uno a otro, cubiertos por las bendiciones! ¡Sus manos y sus brazos les sirven de almohadas!

¡Cuando el mundo ve dos corazones enlazados por la ardiente pasión, intenta herirlos con el frío acero!

¡No les hagas caso! ¡Cuando el Destino pone una beldad en tu camino, es solo para que la ames y vivas con ella!




Fragmento extraído de la “Historia del visir Nureddin, de su hermano el visir Chamseddin y de Hassán Badreddin” incluida en “Las Mil y Una Noches”.


jueves, 17 de enero de 2013

Pastores de mariposas.



Con pulso firme se afianza
el talento de unas gentes,
custodios que siguen fieles
a cierta antigua enseñanza.

Se denotan desenvueltos
aplicando su ejercicio,
pues no hay mayor beneficio
que unos logros bien resueltos.

Sin rendirse a extravagancias;
salvo en ciertas ocasiones;
quieren sembrar ilusiones
desterrando a las nostalgias.

Bien fácil se ve en sus manos
acometer desafíos,
tender puentes sobre ríos
sin recurrir a unos planos.

Guardianes del albedrío,
fijan su vista en un sueño
al que le buscan un dueño
que le aporte nuevo brío.

Ellos agitan las alas
que se instalan de repente
en cierta parte del vientre
para, después, liberarlas.

Ellos guardan la ventura
de los sonidos secretos,
de los pecados confesos,
de la esperanza futura.

*   *   *

( En memoria de Rossella )


miércoles, 16 de enero de 2013

Anatomía bdsm.


Desde el momento en que; merced a mis inquietudes y curiosidades; fui trabando conocimiento de todo lo relacionado con el mundillo bdsm, he podido constatar que resulta tremendamente difícil pretender dar a todas las tendencias que lo conforman un aura de uniformidad. Visto desde fuera puede dar la impresión de que nos encontramos ante un fenómeno homogéneo pero, después, si nos aproximamos un poco, nos percatamos de que no es así.

Sé que tiendo a ser un poco pesado a este respecto, pero no deja de sorprenderme el hecho de que continúe existiendo un importante número de integrantes de nuestra comunidad empeñados en no ver el inmenso abanico de posibilidades que se abre en su interior. Son tantas las prácticas que engloba, tantas las formas de vivirlo y; tal vez más importante; de entenderlo, que intentar acotarlo sería algo así como obcecarse en poner puertas al campo.

En cierta forma, con la D/s pasa un poco lo mismo que con los idiomas y, en ese sentido, todos los hispano-hablantes sabemos un rato. Puede decirse que todos nosotros contamos con un nexo lingüístico que nos une, pero esto no quiere decir que se empleé de la misma forma en Perú que México, en Argentina que en Ecuador; ni tan siquiera dentro de la propia España (origen de esta lengua) se habla en todo sus territorio del mismo modo. Además, si nos remontásemos atrás en el tiempo, veríamos que el castellano no es más que una derivación del latín, y si continuáramos tirando del hilo nos daríamos que cuenta que, con sus evoluciones y matices, todas las formas de expresión tienden a estar interconectadas en mayor o menor grado.

De ahí viene un poco el título de este post. Como si se tratara de una radiografía que nos permitiera observar la estructura básica que sostiene un cuerpo, también el bdsm cuenta con unas pautas esenciales que lo vertebran y que nos son comunes a todos. Reducido a su esqueleto, las diferencias se ven notablemente simplificadas. Pero, eso, tan solo es una parte. Existe todo un cúmulo de tejidos que recubren esa estructura y que son; entre otras cosas; los que hacen que cada individuo sea único.


La morfología interna de la D/s es muy clara: “sana, segura y consensuada”. Si después de haber expuesto una relación a nuestros particulares “rayos-x” comprobamos que carece de esas características, entonces, estaremos hablando de una especie distinta. También resulta innegable que, para poder determinar que existe un vínculo de este tipo, necesitamos a dos personas; una con inclinaciones dominantes y otra con tendencias sumisas. A partir de ahí, todo lo demás resulta accesorio. No tiene porqué existir ninguna otra regla predeterminada y lo que se adopte o descarte será, únicamente, cuestión de elección.

Tal vez lo más importante no sea ensimismarse con si se hace esto o aquello; de una forma o de otra; y sí, más bien, centrarse en las relaciones en sí. Si determinadas prácticas, llevadas a efecto de una determinada forma, resultan beneficiosas para aquellos que las viven… ¿cuál es el pero? Las formas son herramientas; muy válidas en muchas ocasiones; aunque no por ello constituyen ni un principio ni un sentimiento. Centrarlo todo sobre ellas deja un envoltorio muy bonito pero vacío de contenido y, para mi, eso no representa a la D/s.

Seguro que esperabais mucho más rollo por mi parte en esta ocasión pero es que, en esencia, no hay mucho más. La osamenta es la que es y añadir más huesos de la cuenta tampoco es que tenga demasiado sentido.

No sé que opinaréis vosotros. Como de costumbre, las puertas de esta ciudad permanecen abiertas a vuestras voces.

Un saludo a todos.



lunes, 14 de enero de 2013

Lunáticos.



Ser feliz en la contemplación serena, con la voluntad extinguida, sin la codicia y el afán del egoísmo frío y gris de pies a cabeza, pero con los ojos ebrios de luna.

Friedrich Nietzsche. (Filósofo, músico y poeta alemán)


sábado, 12 de enero de 2013

Ciencias aplicadas.



Aunque las Navidades ya hayan quedado atrás, en la ludoteca aún son visibles los coletazos de estas fiestas.

Parece ser que los Reyes Magos han tendido la “feliz” idea de proporcionar a alguno de los integrantes de esta jaula grillos uno de esos populares juegos de química. Craso error. Viendo la facilidad con la que esta gente se entusiasma con cualquier cosa, no podéis imaginaros lo que ha sido esta semana intentar enfrentarse a lo que acontecía tras los muros lúdicos.

Desconozco si resultará saludable (o tan siquiera legal) pero, mientras buscaban un remedio para la otitis, se han topado con una nueva forma de experiencia extrasensorial. Desde que la han descubierto, no cesan de pregonar sus bondades a los cuatro vientos y no han querido escuchar mis llamadas a la prudencia. Os ruego que, si alguno de vosotros se siente inclinado a unírseles en este viaje psicotrópico, sopeséis antes los riesgos.



Un saludo y feliz finde a todos.


miércoles, 9 de enero de 2013

Calidez.



Reducto de aquel  instante que va perdido en el tiempo,
presencia de trazo ambiguo cuyo latir nos embarga.
Caricia que, escurridiza, se oculta tras unas formas,
ignoradas y confusas, que a la razón se le escapan.

No hay experiencia que iguale a ese don sobrevenido
que va y viene libremente sin importarle las causas,
que deambula a su manera sugiriéndonos paisajes,
discurriendo impetuoso o infligiéndonos sus pausas.

No hay un motivo aparente que reclame su presencia,
más allá del sentimiento que alimenta las pasiones,
pues atraviesa distancias, da calor si el frío arrecia
y se instala en nuestro seno aplacando los temores.

¿Y qué decir cuando aflora de la ansiada compañía?
¿Qué decir de la armonía de unos cuerpos encendidos?
Proximidad, cercanía, que se escapa entre los dedos
de tan enorme valía que incluso forja destinos.


martes, 8 de enero de 2013

Etapas.



Supongo que, a muchos de vosotros, os habrá sorprendido un tanto que semanas atrás (el año pasado, hablando en propiedad) apareciera en esta ciudad una extraña sucesión de posts englobados; todos ellos; dentro de la etiqueta de pensamientos. Todo tiene su explicación y…, aunque seguro que más de uno ya se habrá percatado de por donde iban los tiros, me gustaría desarrollar más en profundidad aquello sobre lo que, antes, solo he estado divagando, poéticamente tal vez, pero sin duda de forma muy difusa.

Como vengo haciendo con cierta frecuencia de un tiempo a esta parte, hoy voy a ofreceros una más de mis muchas elucubraciones. Como de costumbre, además, veréis que en este caso tampoco van a conseguir escaparse de las subjetivas variables que introducen las opiniones personales.

¿Con qué pienso entonces atormentar vuestras mentes en esta ocasión? Bueno, lo cierto es que me gustaría revelaros algunas de las fases (por llamarlas así) por las que, a mi entender, se ven obligadas a pasar todas aquellas personas que tiene la firme intención de llegar a vivir una sumisión plena.


Deciros que no pretendo establecer ningún manual de comportamiento o guía del usuario. Siempre he sido muy crítico con aquellos que predican normas inflexibles (ya sea en un sentido u otro) y me he mostrado bastante reacio a adherirme a las teorías de ciertos pseudopuristas de la D/s que se consideran a sí mismos como los garantes de una inexistente panacea bdsm. Es por ello que estaría muy mal por mi parte pretender en esta ocasión establecer unos hitos inamovibles. Como siempre, mis palabras obedecerán a mi experiencia y, con todo y con eso, tampoco es mi intención ser aquí demasiado específico para no cerrar en exceso las moralejas que otros pudieran extraer de mis vivencias. Lo que aquí encontraréis será una descripción “a grosso modo” de los estadios que se van sucediendo conforme se avanza en la sumisión. Ni tienen una duración establecida ni una intensidad determinada y, con bastante frecuencia, se difuminan y entremezclan en diversa y confusa progresión. Sed cautos, pues, a la hora de tomar estas palabras como referencia.

Una vez aclarado este punto, con vuestro permiso, paso a enumerar las distintas etapas a las que antes hacía referencia.


Elección:

Partiendo de la base de que la sumisión ha de ser entendida como un acto voluntario (de lo contrario estaríamos hablando de coacción o de otras cosas, incluso, peores) el tiempo dedicado a decidirse entre dar o no dar tan importante paso reviste una enorme relevancia.

Si bien no constituye, en sí misma, una etapa que pueda dilatarse excesivamente en el tiempo, si que conlleva un peso considerable al depender de ella gran parte de todo cuanto acontezca “a posteriori”.

En modo alguno ha de ser tomada a la ligera pues, una vez inmersos en el proceso de afianzamiento del vínculo entre dominante y sometido, no resulta demasiado conveniente que exista la necesidad de estar incidiendo constantemente sobre elementos de base, ya que, su aceptación, se supone implícita en la elección misma.


También es verdad que, durante este tiempo, lo que debería primar para un dominante no es tanto el hecho de ser obedecido (que también) si no el de ser entendido. Para que esa elección de la que hablamos sea lo más acertada posible, cuanto mayor sea la cantidad de información fidedigna que seamos capaces de aportar mejor se desarrollará todo. En este sentido, a mi entender, hacer gala de una falsa condescendencia inicial, a fin de ganarse ciertos afectos, a la larga, traerá consecuencias más bien negativas pues no dejaría de ser un engaño y un intento de suavizar, mediante todo tipo de ardides, lo que después; sabemos; no va a resultar tan fácil.

Es por esa razón que se hace tan necesaria la labor de mentor por parte del dominante en esta etapa tan delicada. Servir de guías o instructores es uno de nuestros muchos cometidos y, aunque en muchas ocasiones haya que armarse de paciencia, es de lógica y de justicia plegarse a tales demandas (sobre todo si tenemos en cuenta el altísimo grado de implicación que, en determinados momentos, podemos llegar a exigir).


Aprendizaje:

Este suele ser considerado como el periodo más duro aunque yo no creo que, a grandes rasgos, sea el más difícil. Sucede que él se entremezclan, a veces, demasiadas cosas (conceptos, prioridades, sentimientos y un largo, muy largo, etcétera) y puede llegar a resultar un tanto agitado y confuso. Solo el tiempo nos puede ir aportando la capacidad de entendimiento y asimilación necesaria para poder aprovechar convenientemente todo cuanto se vaya aprendiendo.

Es por esa circunstancia que, al principio, no se debe intentar mezclar más elementos de los estrictamente necesarios, aunque, como en todo, cada persona es diferente y lo más acertado irá siempre de la mano de una correcta observación en el más amplio sentido de la palabra. A un dominante le resultará mucho más fácil ir instruyendo a sus sometidos si presta la debida atención a las señales que recibe de ellos. Uniendo estas a sus experiencias, podrá ser capaz de sacar un mayor provecho a sus enseñanzas ya que se adaptarán a las capacidades y características de sus aprendices. Enrocarse en plazos o rigideces metodológicas no suele ofrecer muy buenos resultados (no, al menos, bajo mi punto de vista).


Todo lo anterior no quiere decir que un dominante deba mostrar un talante conformista. Los avances siempre supondrán alguna clase de reto y, estos, habrán de ir alcanzándose sin prisa pero sin pausa. Es por ese motivo que podría decirse que, el aprendizaje, siempre estará presente en aquellas relaciones de este tipo pues, en una evolución constante, siempre existirá alguna cuestión que añadir o mejorar.


Convencimiento:

Conforme se vaya ahondando en el aspecto sumiso, se irá ganando en habilidad y confianza. Esto trae consigo que muchas de las tensiones iniciales desaparezcan y, por consiguiente, será mucho más fácil vivir la entrega con plenitud; sin los agobios que, al principio, atenazan a quienes se nos ofrecen. No es esto algo que se consiga de un día para otro, requiere una enorme paciencia por ambas partes y un trabajo serio y compartido donde entran en liza una innumerable lista de factores que se sumergen profundamente en el terreno personal.

La observación de la que antes hablaba, muestra ahora (si se ha tenido en cuenta) sus resultados y permite disfrutar de un vínculo mucho más sereno, aunque no por ello menos intenso. Las emociones fluyen de un modo distinto; eso es cierto; pero, a la vez, se vuelven más nítidas, más reconocibles y, así, es posible sacarles un mayor provecho.


Es en este punto donde comenzamos a adentrarnos en un entendimiento del “vínculo” que resultará tremendamente particular dependiendo de los casos y las formas en que este puede llegar a desarrollarse se multiplican de manera exponencial. Si en la D/s no existen fórmulas mágicas…, llegados a este estadio todavía menos, por lo que cada cual tendrá que componérselas del modo que estime más oportuno; aunque, como siempre, sin premuras.


Renuncia:

Tal vez no sea esta la palabra más adecuada para definir la que vendría a ser la última etapa de esta aventurada progresión. Decir que, al usarla, en modo alguno estoy sugiriendo una anulación de la parte sumisa como persona. Lo que quiero es hacer hincapié en la renuncia de aquellos componentes negativos con los que todos (quién más, quién menos) convivimos. Miedos, vicios, caprichos; cuestiones que forman parte de nuestras vidas y de las que; si nos paramos a pensarlo, las más de las veces; podemos prescindir. Vendría a ser algo así como una renuncia a lo superfluo en pos de una mayor sumisión. De ahí que haya escogido ese término.

Ni que decir tiene que, para alcanzar ese grado de entrega, la confianza que se ha de tener en la persona que ejerce el dominio debe ser superlativa y, esa confianza, habrán que ganársela los dominantes.


Debo advertir que, sobre la cuestión de la renuncia, no puedo hablar por propia experiencia pues nunca he sido capaz de alcanzar un grado de compenetración tan sumamente elevado, pero si que puedo afirmar que he podido observarlo en otros muy de cerca.

Ahora bien. Que para mí llegar a ese estado suponga el “summum” de una relación D/s, no quiere decir que tenga que serlo para el resto y, es más, tampoco es algo que me vaya a quitar el sueño si no llego a conseguirlo nunca. Creo en la importancia de marcarse mentas a uno mismo pero no creo en la conveniencia de obcecarse en ellas; más aún si, por el camino, se van descubriendo nuevas formas para progresar en el entendimiento y la complicidad que sirven de conexión entre ambos roles.


*     *     *

Así es como yo veo (a grandes rasgos) la progresión, más o menos ideal, que se espera que tenga lugar dentro de una relación de nuestro tipo. Os ruego que no seáis demasiado duros conmigo pues sé que he dejado muchas cuestiones en el aire y, tal vez, me haya ceñido en exceso a mis propias inquietudes. No obstante, puedo aseguraros que estas afirmaciones; aunque sea de un modo relativo; no carecen por completo de valor. Mi única intención ha sido compartirlas con vosotros.

Un saludo a todos.


sábado, 5 de enero de 2013

Gateto.


Para quien no lo sepa todavía, decir que La Noche de Reyes es uno de los momentos del año que, en esta ciudad, se vive con mayor intensidad.

Todos los integrantes de la ludoteca no son ajenos a esta circunstancia y, conscientes de la ilusión que esta fecha lleva aparejada, se han conjurado para crear lo que; según ellos; está destinado a ser el regalo estrella de estas navidades.

A tal efecto, el departamento de genética y la división de fauna doméstica, han aunado esfuerzos con el fin de dar vida a la mascota perfecta.

El resultado ha sido “Gateto”, un felino que pretende ser el paradigma de los animales de compañía: cariñoso, limpio, adorable, servicial, juguetón, en fin, un dechado de virtudes.

Por desgracia, y como suele ser costumbre, los chicos de la ludoteca no son de tomar demasiado bien la medida de las cosas y; como ya podéis observar bajo estas líneas, el mero hecho de intentar alimentar a este minino en cuestión resulta, en si mismo, toda una aventura.


De todas formas, hay que reconocerles cierto talento a la hora de elegir el lema para su campaña promocional. No hay duda de que nadie podrá acusarlos de incurrir en una publicidad engañosa.

Un saludo a todos y que os traigan mucho los Reyes Magos (a ser posible sin garras).

viernes, 4 de enero de 2013

Retorno.


Cuando las festividades navideñas van llegando a su fin, regreso para volver ha hacerme cargo de esta urbe que tan abandonada ha estado durante este tiempo. Vuelvo con las pilas cargadas y con el cuaderno de notas repleto de esbozos y anotaciones que iré perfilando con el paso de los días a fin de poder seguir torturándoos con mis particulares paranoias del modo en que suelo tener por costumbre.

Agradeceros todas las muestras de afecto que habéis ido depositando sobre estas calles en mi ausencia y que, en este intervalo, hayáis cuidado por mí de este pequeño rincón.

Un fuerte abrazo a todos y, nuevamente, gracias.


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