Embajadas

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sábado, 31 de diciembre de 2011

Noche de fiesta.


Bueno, ya sabéis lo que toca, así que..., no voy a "daros las uvas". Tomároslas a vuestro gusto y placer y disfrutad de esta noche como mejor os convenga.

Eso sí..., ojito con lo que hacemos en las fiestas no vaya a ser que empecemos el año con remordimientos de conciencia.


Feliz 2012.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

La soledad del dominante.



Suele hablarse con bastante frecuencia (y, en ocasiones, hasta con cierta ligereza) de las abundantes prerrogativas con las que cuenta un/una dominante cuando toma a alguien bajo su mando a fin de mostrarle el tortuosos camino que conduce a la sumisión.

Parece que, cuando esto sucede, todo fueran prebendas, ventajas y divertimentos varios. Pero eso solo supone la cara más seductora de la dominación. Como tantas y tantas cosas, todo cambia cuando se deja de lado el juego y se empieza a hablar de cuestiones más serias.

Sabéis que nunca he pretendido establecer un único modo de entender la D/s y que creo que cada cual es muy libre de defender su propia visión (siempre y cuando no trate de imponerla a los demás). Es por eso que aquí voy a dejar constancia de mis propios fundamentos sin esperar que sean comprendidos, aceptados o asumidos.

En primer lugar, decir que la postura del dominante no resulta tan cómoda como en un principio pudiera parecer pues; aunque sí se beneficia de los variados servicios que le son prestados; nunca (o, al menos, las más de las veces) le vienen dados porque sí. Todo cuanto obtiene le llega merced a su esfuerzo al aplicar sus enseñanzas. Estas podrán diferir en función a cada caso, así como los métodos empleados a la hora de inculcarlas, pero únicamente sobre el/la Am@ recae esa responsabilidad y; por si alguien lo pone en duda; nunca resulta fácil llevarla a la práctica.

También está la cuestión de profundizar en el conocimiento de esa persona que se entrega a nosotr@s. Resulta indispensable conocer sus intereses, metas, temores, anhelos, etc…, y, para ello, siempre es necesario el empleo de muchas horas de paciente y profunda observación. Nuestros designios (al menos así lo creo yo) siempre han de tener un porqué; aunque este no resulte evidente en un principio; y debemos procurar huir del tantas veces aplicado: “Porque lo digo yo, y ya”. Puede haber quien esgrima que la sumisión pura se basa; precisamente, en la aceptación de tan incisivo enunciado, pero yo soy de la opinión de que hay maneras y maneras, de que una misma idea, puede ser trasmitida de muy diversas formas y, dependiendo de esas formas, los resultados pueden llegar a ser muy distintos.

Un/una dominante, desde un principio, a de mostrarse extremadamente clar@ (tajante incluso) y abstenerse de ocultar o maquillar la verdad pues, la realidad, siempre acaba desvelándose. El, o ella, sabe perfectamente que es lo que desea y que serie de cuestiones no está dispuest@ a tolerar en modo alguno, así que, desde un inicio, la dominación bien entendida entraña una amplísima concreción, por mucho que este hecho pueda suponer un rechazo. Cuando se hace necesario el empleo de artimañas para convencer a los demás el fracaso está más que asegurado.

Antes he mencionado el tiempo que es necesario emplear en conocer a nuestr@s sometid@s, pero la paciencia en un/una dominate no debe de verse limitada a ese único campo. Reviste este hecho un particular importancia debido a que, aquell@s que se sientan inclinad@s a convertirse en nuestr@s discípul@s, se verán irremediablemente abocad@s a realizar un gran acopio de perseverancia y tesón. En buena lógica, resulta de justicia que aquell@s que ostentemos el mando tengamos a bien hacer otro tanto.

Como veis, en mi humilde opinión, no resulta baladí el hecho de atribuirse a título personal la etiqueta de “dominante”, y eso que solo he puesto de relieve algunas de las virtudes de las que; a mi entender; debe de hacer gala cualquiera que se considere digno ( o digna, según el caso) de ejercer la dominación.

He de apuntar también que no estoy diciendo nada nuevo y que no me considero ni innovador ni aventajado en cuestiones de esta índole. Ya en la obra de Maquiavelo, “El Príncipe” (cuya lectura recomiendo muy encarecidamente a todo quien albergue inquietudes dominantes), podemos encontrarnos con un sinfín de pasajes donde aparecen apuntadas estas mismas ideas, si bien, enfocadas a un ámbito algo distinto. De todas formas, independientemente de donde se aplique, un buen gobierno no deja de ser un buen gobierno.

Y bien, ¿a qué ha venido todo esto? Simplemente, para dejar constancia del hecho de que no siempre parecen tenerse claras las motivaciones que llevan a un/una dominante a serlo. Porque no es fácil entender desde el otro lado las implicaciones que conlleva nuestra posición. Porque los métodos de los que nos servimos para aplicar nuestras enseñanzas suelen ser tachados de caprichosos, egoístas y hasta incoherentes, pero, aunque así fuera, primeramente habrá de darse el caso antes de lanzar cualquier acusación. Porque desde las envidiadas alturas en las que se nos supone eternamente, a veces con cierto recelo, no encontramos la tan necesaria colaboración que nos ayude a cumplir adecuadamente con nuestro cometido. Y no solo eso, si no que, además, resultan incontables los momentos en los que nuestra autoridad se ve cuestionada (lo cual resulta totalmente lícito) pero sin tener en cuenta que cuando este hecho se da de forma reiterada en una misma persona…, ¿qué tipo de entrega se desprende de sus actos? Podemos ser malos dominantes y merecemos ser criticados si así fuera, pero, si las quejas de las que se nos hace acreedores son por ese motivo…, ¿por qué seguir soportándonos?


Solo quisiera añadir una cosa que es, como casi todas las anteriores, de mi propia cosecha, y es que no obligamos a nadie a permanecer a nuestro lado, pero quien quiera aprender de nosotr@s lo primero que tendrá que hacer es dejarse enseñar.

Un saludo.


lunes, 26 de diciembre de 2011

Inocencia perversa.



Tú,
que con sentido recato te acercas a mi.

Tú,
que con ojos ingenuos observas mientras dejas hacer.

Tú,
cuya vergüenza adquirida lleva el rubor a tu rostro.

Tú,
que con encendido orgullo defiendes tu honra ante otros.

Sabes que veo tu verdadero sentir,
que tras la fachada de candida indiferencia,
tiene cobijo la sombra.

Veo en tus más placenteros sueños,
las pesadillas de otras,
y conozco esos oscuros anhelos,
que trasforman tu mirada de forma inquietante.

No puedes huir de ti misma,
y sabes que esa máscara no servirá conmigo,
si no es como motor de mis más oscuras pasiones.

Lo aniñado de tu pose,
en nada corresponde a tu tiempo,
y aún así, luchas con encono
para evitar que afloren tus verdaderos deseos.

Fantasías informes que van cobrando sentido.
Nubes negras tras las que intuyes
la ubicación de El Olimpo.

No coartes la naturaleza de tu alma
y acalla la lucha de tus noches insomnes,
que en breve vendrá la experiencia
a desvelar los enigmas.



¡¡Feliz cumpleaños dana!!


sábado, 24 de diciembre de 2011

Merry Christmas


A todos lo ciudadanos y visitantes que os perdéis por esta ciudad:


¡¡FELICES Y PERVERSAS FIESTAS DESDE LA OTRA CARA DEL SOL!!



viernes, 23 de diciembre de 2011

¡¡YA TENEMOS GANADOR...!!



              


O…, mejor dicho…, ganadores.

Ciertamente no me había planteado esta posibilidad (que procuraré tener en cuenta en un futuro), pero como habéis podido comprobar hemos asistido a un empate.

En justicia, he de hacer entrega ex aequo de este galardón a los blogs:



Enhorabuena a ambos y gracias a todos cuantos habéis colaborado en esta pequeña iniciativa.

Un saludo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Mención Especial.



Ya hemos dado comienzo al último mes del año y, cuando este llega a su fin, llega también el momento de hacer balance.

Aprovechando esta coyuntura me gustaría compartir con todos los que soléis dejaros caer por aquí la posibilidad de entrar a intervenir en una de esas valoraciones anuales a las que normalmente solemos inclinarnos.

En este primer año de La Ciudad, he constatado que ha sido un tiempo en el que el reparto de diversos premios se ha ido sucediendo entre los distintos blogs que se ocupan de esta temática. De un sitio para otro han ido pululando, e incluso a esta pequeña e incipiente población se le ha hecho entrega de algún otro. Pero, casi siempre se tratado de distinciones aleatorias realizadas (las más de las veces) casi más por compromiso que por cualquier otra razón. Pues yo os voy a proponer una cosa. Haber que os parece. ¿Por qué no escogemos entre todos cual ha sido el mejor blog sobre bdsm de este año?

Aprovechando que voy a estar ocupándome de otro proyecto que tengo pendiente, cedo este sitio para que cada cual exprese libremente su parecer sobre esta cuestión, pero, y esto es simplemente para establecer un cierto orden, me gustaría establecer un plazo. Desde hoy hasta la medía noche del próximo 21 del presente mes. Durante ese tiempo podéis votar por quien consideréis más oportuno (exceptuando, claro está, tanto este blog como el “refu” de mi sumisa dana) dejando un comentario. El día 22 se hará entrega del premio, pero como todo se hará a la vista de todos ya sabréis cual habrá sido el ganador.

Un última cosa. Solo un voto por persona ¿eh? (para que no haya equívocos, los votos anónimos no se tendrán en cuenta).

Espero que os animéis, a ver qué tal nos sale.

Un saludo a todos.


martes, 29 de noviembre de 2011

¡¡CAUTION!!



La fauna que puebla este microcosmos que conforma todo lo relacionado con el bdsm suele resultar (a pesar de lo que pudiera pensarse en función a su aparente marginalidad) de lo más variada y singular. No dejará de haber quien se encuentre en disposición de afirmar que muchos de esos especimenes no resultan exclusivos del ámbito D/s; lo cual  es muy cierto; y que el hecho de poder encontrarnos con ellos en cualquier circunstancia de muestra común existencia resulta más que probable.

Quien más, quien menos, a todos nos ha tocado lidiar en algún momento con individuos de escasos escrúpulos y, más bien, oscuras intenciones, por lo que a más de uno, lo que voy a exponer a continuación, le sonará bastante.

 Entre la multitud de foros que existen sobre la temática que aquí suele tratarse, se suele debatir con cierta frecuencia el abuso que ciertos dominantes, en su condición de tal, suelen ejercer amparándose en la incuestionable obediencia que, se supone, les debe ser ofrecida. Yo diría que, en muchos de esos casos, si escarbáramos un poco, nos encontraríamos con que se trata de personas que de “dominante” solo tienen el nombre. Ahora bien. De lo que no se suele hablar tanto es de lo que viene a suponer; justamente; el caso contrario. Me explico, de aquellas sumisas (o sumisos) cuyas verdaderas motivaciones se alejan bastante de lo que viene a ser una sincera y meditada voluntad de someterse.

Con mayor frecuencia de la que sería deseable, suele suceder que aquellos que dicen entregarse a un/una dominante entran en una dinámica que, para mi, nada tiene que ver con la sumisión. Lo que en un principio se “disfraza” de sometimiento y adhesión incondicional, no tarde en trasformarse en lo que en realidad es: una continuada y cansina sucesión de reproches, excusas y desaires. Asistimos entontes, no ya a un estancamiento en la afirmación del vinculo entre dominate y sometido si no, más bien, a un retroceso de consecuencias bien predecibles. Viene a ser como si al Am@ en cuestión se le estuviera diciendo…, por un lado: “Quiero entregarme” y por el otro: “Si no actúas como yo quiero…, te lo haré pagar”. Y es que ahí reside lo más penoso de toda esta cuestión. ¿Qué metas se esperan alcanzar con esa aptitud? ¿Qué tipo de sumisión es esa? Y…, lo más importante, ¿se le puede llamar a eso sumisión? Porque…, y esto es lo peor, cuando este tipo de personas no ven colmadas sus exigencias, si todo lo demás falla, no dudan ni por un instante en dejar en evidencia a sus mentores mediante el uso de cualquier tipo de pretexto. ¿No sería mejor pasar página de un modo civilizado y dejarse de batallas, tan inútiles como cruentas, por obtener de alguien lo que se sabe que no está dispuesto a dar?

He de decir que, cuando esto sucede, también los dominantes tenemos buena parte de la culpa. Y sí, es verdad. Somos culpables por no saber imponernos (sin estridencias ni malos modos) con firmeza, por no dejar claro cuales son nuestras condiciones y por no poner fin a una historia que; muchas veces; sabemos que no tiene futuro. Hay personas muy hábiles a la hora de aprovechar esas debilidades pero, si lo hacen, es porque las dejamos.

Siempre he dicho que, desde un principio, las cosas deben dejarse claras y si a las primeras de cambio ya empezamos con excepciones…, entonces, mal vamos. Los actos de nuestros sometid@s reflejan la calidad de nuestras enseñanzas y, cuando no se muestran dign@s de ellas, no debemos sentirnos obligados a compartirlas. A veces parece como si los dominantes tuviéramos que estar rindiendo cuentas en todo momento y fuéramos los únicos con la obligación de poner de nuestra parte, como si fuéramos una especie de sommeliers ambulantes de sado a la carta. ¿Pues sabéis qué? Entiendo y respeto que una sumisa me pueda decir: “Quiero que me hagas esto y lo otro, que lo hagas de esta forma, en este sitio y durante este tiempo” siempre y cuando, eso sí, ella entienda y respete que yo le diga: “Ok, a tanto la hora”. Mejor eso que implicarme con alguien que pretenda engatusarme para después darme una puñalada por la espalda.


Aunque eso, como siempre, solo es mi opinión.

Un saludo a todo el mundo.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Libre.


Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?

Arturo Graf. (Escritor italiano.)


sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Una historia de violencia?



El 14 de diciembre de 2006 Rafael de Luís Villacorta tenía 89, María Josefa Ronderos 80. Llevaban viviendo juntos 45 años, con sus ilusiones, sus problemas, sus sacrificios. Aquel día Rafael puso fin a la vida de su esposa en el domicilio que compartían en la calle Fernando Vela de Oviedo y, después, se suicidó.

María pasó a engrosar la lista de mujeres víctimas de la violencia de género, Rafael esa otra donde aparecen los maltratadotes.

Pero su historia no estaría completa si dejáramos de mencionar algunos detalles que los medios, en su implacable búsqueda de audiencia, y las estadísticas con su impersonal rigidez, “olvidaron” mencionar.

Josefa era enferma de Alzheimer en su estadio más elevado; Rafael, a pesar de su avanzada edad, se desvivía por ella (la alimentaba, la aseaba e, incluso la llevaba a la peluquería en alguna ocasión). Pero él también estaba enfermo, se encontraba en una de las últimas fases de un cáncer de próstata que, a buen seguro, no tardaría en llevárselo a la tumba. Sabía lo que les esperaba a ambos y tomo la más difícil decisión.

¿Violencia de género?

Ahí os lo dejo.


viernes, 25 de noviembre de 2011

El valor del tiempo.



La vida es algo que te sucede mientras haces otros planes.

Margaret Millar. (Escritora norteamericana.)


sábado, 19 de noviembre de 2011

¡¡¡MUCHISIMAS GRACIAS!!!



Hoy se cumple un añito desde que esta ciudad iniciara su andadura y, aunque resulte un tanto predecible, no puedo evitar volver la vista atrás y dedicar algo de tiempo a recordar sus orígenes.

Lo cierto es que, cuando fue colocada la primera piedra de aquel proyecto de urbe, nada me hacia presagiar la expansión que en tan poco tiempo iba a experimentar. No creía que las palabras de este humilde pregonero fueran a tener el eco que a la postre han tenido, aunque…, no lo voy a negar, si que espera ir contando con algún que otro visitante que, de cuando en cuando, se dejara caer por estos lares y aguijoneara con sus pensamientos mi visión de las cosas. A cambio, yo solo ofrecía eso, el enfoque a través del cual se rige mi mente.

Si algo he intentado con ahínco durante estos meses ha sido el hecho de mantenerme fiel a mirada que (para bien o para mal) me caracteriza. Creo que eso lo he conseguido pero es que, además, todas y cada una de las personas que os habéis tomado la molestia de volcar vuestras opiniones aquí, le habéis dado un toque de color a este entorno que yo no hubiera sabido proporcionarle jamás. Por esa razón quiero daros las gracias a tod@s.

Gracias por seguirme, por descubrirme nuevos retos, por aguantar mis comeduras de cabeza y mis súbitos gruñidos. Gracias a los comentáis, a los que me leéis y a los que, simplemente, os asomáis por aquí de vez en cuando. Gracias de todo corazón porque hacéis grande este sitio y le dais un aliento que de otra forma no tendría. Una y mil veces gracias.

Pero ahora, y me vais a perdonar, voy a hacer una mención especial a alguien que, desde muy al principio, se ha venido ha instalar en lo que, por entonces, era un solar perdido en la inmensidad. Alguien que me ha servido de aliento e inspiración y que se ha ido convirtiendo en la más fiel, atenta y devota defensora del ideario que en estas tierras prevalece.

Me refiero, muchos ya lo habréis imaginado, a dana.


Gracias mi dulce dana por todo. Por todo cuanto das conscientemente y más aún por aquello que ofreces sin ni siquiera proponértelo.

T´estimo.


martes, 15 de noviembre de 2011

Ruido.



Voces de apariencia erudita,
trampas ocultas tras una sonrisa,
lamentos que buscan atraparte.

Quejas con origen fingido,
pretextos carentes de sentido,
tesón que no lleva a ninguna parte.

Argumentos para cubrir un error,
desvaríos con que eludir un temor,
disimulos que no pueden disfrazarse.

Zancadillas que no son sin querer,
compromisos que se van a perder,
cortinas de humo entre las que disiparse.

Todo es ruido que se cuela,
que invade y llena el entorno,
tan común en todo el mundo,
como inútil en su fondo.


lunes, 14 de noviembre de 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

Vértigo.



Muchas son las circunstancias en las que una determinada situación (o una persona en concreto) pueden producir en nosotros una sensación similar a la ansiedad, aunque con unas connotaciones bastante diferentes. Viene a ser algo parecido a una fuerza que tiende a impulsarnos en una determinada dirección; muchas veces a una velocidad vertiginosa, sin que nosotros podamos hacer nada para evitarlo.

Intuyo que todos los que nos aproximamos a este mundo lo hacemos (en mayor o menor medida) imbuidos, precisamente, por una fuerza de ese tipo. No sé si en el caso de los demás sucederá lo mismo, pero, en el mío, mi forma de entender así como el hecho de vivir todo lo relacionado con la D/s no es tanto una elección, si no, más bien, una suerte de aptitud predeterminada a la que, en cierta forma, es como si me hubiera visto abocado. Suena un poco raro, lo sé, y más teniendo en cuenta que no soy una persona muy dada a creer en la existencia de un destino escrito de antemano. Lo que sí tiendo a intuir es que todos contamos con una serie de inclinaciones que nos impulsan a iniciar una búsqueda cuyo objetivo variará en función a cada individuo.

Cuando esa búsqueda se ciñe al terreno del bdsm, podría decirse (ya sé que aquí estoy aventurando en exceso) que, esa inclinación de la que hablaba, se presenta con una fuerza inusitada. Ya sea mientras buscamos nuestro sitio, cuando al fin lo encontramos o cuando nos sentimos firmemente asentados en él, siempre nos acompaña una cierta sensación de arrebato que escapa a nuestro control. Da igual el rol que llevemos dentro, ese sentimiento parece (más que ningún otro) nuestra verdadera seña de identidad.

Si siguiéramos ahondando en esta cuestión, veríamos que, a partir de ahí, es cuando comenzarían a aflorar las diferencias, en el modo en que cada cual gestiona toda esa amalgama, desmesurada e informe, de influjos, muchas veces, contradictorios.

Habrá quien pueda sentirse desbordado, incrédulo ante su propio sentir, asqueado y receloso consigo mismo. Igualmente, puede darse el caso de quienes, aún aceptándose tal y como son, se sientan, a pesar de todo, desorientados o temerosos de precipitarse en un abismo insondable del que difícilmente podrían emerger. Y también (por no aburriros poniendo más ejemplos) podemos encontrarnos con personas que abracen la causa D/s; con tal fervor y tan absoluto convencimiento, que se sientan realizadas de tal forma; que incurran en el error de considerarse parte de una élite despreciando a los demás por el mero hecho de no compartir o desarrollar sus mismas inquietudes.

Yo, particularmente, sí que tiendo a situarme a otro nivel, ni mejor ni peor, simplemente otro, y cuando me paro a pensarlo fríamente, si tuviera que definir esa sensación diferenciadora mediante el empleo de un único vocablo, creo que la palabra que más se acercaría a la realidad sería la de “vértigo”. Vérti'o!|$ser honsciente4EfNgs8RaF3gos, vértigo ante los desafíos, vértigo como mecanismo de defensa y vértigo, en fin, al saber cual es mi sitio.

No me entendáis mal. No me refiero aquí a ese vértigo apabullante que anula y bloquea, si no a ese otro que nos previene y nos dice: “Cuidado. Si no quieres caerte…, mira donde pones los pies”.

No sé si a vosotros os sucederá otro tanto pero a mí, incluso cuando duermo, a veces tengo la sensación de que la cama se elevara por si misma y tengo que despertarme y buscar un lugar al que asirme si no quiero caerme.

Qué cosas, ¿verdad?

Feliz finde.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Complicidad.



Miradas fugaces,
instintos compartidos.
Pensamientos que convergen,
como dedos entrelazados.

Experiencias parejas
en saberes distintos.
Sueños cómplices,
alientos unidos.

Distancias salvadas,
destinos atados.
Momentos fugaces
en tiempos prestados.

Equivalencia infinita
convertida en realidad,
existencias repletas
de dulce complicidad.


jueves, 27 de octubre de 2011

Propósito.



El verdadero sabio solo es riguroso consigo mismo;
con los demás es amable.

Plutarco.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Relatividad.



Soy la voz oculta entre otras voces,
latir pulsante confundido entre el murmullo.
Soy la sombra que la luz proyecta,
más intensa cuanto mayor es el brillo.

Soy la frase inconclusa
tras un criterio medido.
Soy el punto equidistante
entre el ¿qué será? y lo habido.

Soy la espera interminable,
la esperanza sin sentido.
La cara amable de un trauma,
bilis de lo querido.

El innombrable, el maldito,
hacedor de sus razones,
polizón en este barco
repleto de polizones.

Soy el instante infinito.
Soy la tristeza de un don.
Cruel entre mis amigos,
soy el más dulce cabrón.

Incómodo con mi verbo
y mi discurso excitado,
gustando siempre de hacerlo
menos si soy invitado.

Soy errante en mis paradas
y seguro en el camino.
Tolerante en lo importante
e inflexible en lo sencillo.

No busco pactos ni alianza,
busco voces que escuchar,
pues sé que hay muchas verdades,
pero…, ¿cuál es la verdad?


martes, 25 de octubre de 2011

Repostería didáctica.


No son pocas las ocasiones en las que; observando las reacciones de otras personas al expresar mi opinión; tiendo a pensar que debo de ser una especie de bicho raro cuya ubicación en el tiempo y el espacio no ha sido convenientemente calculada. Tampoco han faltado quienes me han dedicado tan indeterminado epíteto directamente y sin ambages (lo cual, en principio, es muy de agradecer) aunque con desigual fortuna en función del tono y las formas con que lo hayan aplicado.

No obstante, hay también infinidad de circunstancias en las que; parece ser; no estoy solo a la hora de defender según que tipo de planteamientos. Es, precisamente, uno de esos casos el que me gustaría comentaros.

Hace unos días, mientras ojeaba el diario La Nueva España, me detuve a leer un artículo escrito por Daniel Capó y que llevaba por título “La prueba de la magdalena”. En él se hacía referencia a un pequeño experimento que se realizó en la Universidad de Standford entre algunos de los hijos del personal de ese mismo centro. A los niños de cuatro años que acudían a la guardería instalada en la Universidad se les hizo una curiosa propuesta. Todos recibirían una magdalena que podrían degustar de inmediato si ese era su deseo. Pero, si aguardaban quince minutos antes de hacerlo se les haría entrega de otra magdalena adicional. Los hubo que la devoraron al instante y otros que decidieron esperar para poder recoger “los dividendos”.

Lo curioso de este tema es que, según dicen, años más tarde, se pudo constatar que aquellos que no habían cedido a la tentación resultaron ser mejores estudiantes que los que sí lo habían hecho. En el artículo no se menciona, pero, estoy convencido de que un amplio porcentaje de los primeros también terminaron demostrando ser unos grandes profesionales. Lo que sí se mencionaba era la importancia de estimular ciertos valores; como el esfuerzo, la perseverancia o la creatividad; desde edades muy tempranas. Algo, a mi entender, de lo más razonable.

Por desgracia, ante cuestiones tan de sentido común como esta, una y otra vez fallamos en lo mismo, que es, ni más ni menos, el hecho de predicar con el ejemplo. Aplicarnos a nosotros mismos lo que la lógica aconseja de un modo insistente.

Con el bdsm, sucede con demasiada frecuencia que se tiende a ceder al beneficio inmediato, al placer momentáneo, hipotecando así las ventajas que pudieran obtenerse en un futuro.

La paciencia, el tesón, cobran aquí mayor importancia si cabe y, en cambio, parecen ser siempre algunas de las virtudes de las que más escasea este mundo.

Volviendo a aquel experimento acaecido en California años atrás…, lo que más me sorprende no es que haya niños de cuatro años con fuerza para vencer ese impulso de satisfacción inmediata (que si no fueran capaces de gestionar sería de lo más natural) si no que existan personas a las que les resulte imposible refrenarse teniendo bastantes más primaveras a sus espaldas.

Lo dicho…, rarito que es uno.


viernes, 21 de octubre de 2011

A vueltas con los "Príncipe".



Cometed errores,
pero errores nuevos cada vez,
errores de los que se pueda aprender.


Howard Gardner. (Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011).


jueves, 20 de octubre de 2011

Autocontrol.


Humildad con mayúsculas.



No han sido pocas las ocasiones en que…, la Fundación encargada de otorgar los prestigiosos galardones que acoge nuestra tierra, se ha dejado llevar en su elección por consideraciones del momento, políticas o interesadas.

Pero…, en absoluto han faltado los aciertos a la hora de decantarse por el respaldo hacia espíritus e ideales generosos y nobles (ocasiones que no voy a pararme a enumerar por no ser este ni el momento ni el lugar).

En la presente edición, no puedo más que elogiar el buen criterio mostrado a este respecto y, como ejemplo de ello, si cabe, solo apuntar el reconocimiento del que ha sido mención el inapelable altruismo de todas esas personas anónimas que se enfrentaron (y se enfrentan) al terror del átomo en la maltrecha central nuclear de Fukushima.

No obstante, de entre todas las frases que en estos días nos regalan por estos lares me quedo con una que, aquí, creo que resulta bastante apropiada.



Cuando escribes eres un principiante…
No tienes ninguna sensación de mando.

Leonard Cohen. (Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011).



Cuantas cosas aún por aprender. ¡¡Fascinante!!


miércoles, 19 de octubre de 2011

Lluvia.




Hoy la lluvia me visita
y con sus gotas despierta
la tierra ya aletargada.

Aires del norte que avisan
del cambio que ya se acerca
mientras la noche se alarga.

Hojas cuyo verdor
se va tornando parduzco
para desprenderse lánguidas.

Y mi mente corre a ti
e imagino la humedad
sobre tu piel escarchada.

El aroma de foresta
que, entre tus poros,
emana.

Como entre nieblas grises
el paisaje se hace duro,
roca desnuda en calma.

Luces,
don mortecino,
brillos sin sombra clara.


A ti me lleva esta brisa,
a ti entre oblicuas aguas,
como un susurro ondulante
a través de la distancia.


martes, 18 de octubre de 2011

El nombre de las cosas.



Sé, y defiendo, que dentro del bdsm no tiene porqué haber una sola forma de vivirlo ni ningún tipo de uniformidad de pensamiento. Lo he repetido muchas veces y a nadie le debería coger ya por sorpresa de no tratarse de un recién llegado a esta ciudad. Incluso, en numerosas ocasiones, he afirmado no tener claros los límites entre lo que supone una relación D/s y esas otras que se han dado en llamar “vainilla”.

No obstante, para mi sí que hay un concepto muy claro que define la verdadera esencia del mundo bdsm y que, muchas veces, por una u otra razón, no parece tenerse muy en cuenta.

El hecho de poner en práctica determinados actos de índole sexual no tiene porqué suponer, necesariamente, la adhesión (o si se quiere, la adopción) de ningún tipo de tendencia. Es por eso que a una persona puede gustarle, por ejemplo, la práctica del “bondage” y no sentirse para nada próxima a la sumisión. Otra, por el contrario, puede disfrutar plenamente del hecho de verse sometida y no tener necesidad ninguna de apartarse de aquello que, en el plano sexual, se supone convencional.

Sé también que, para algunas personas, mi punto de vista, resultará bastante difícil de entender, pero lo que trato de decir es que cuando pretendemos dar salida a nuestras inquietudes más íntimas, por muy abiertos y tolerantes que se nos antoje imaginarnos, seguimos tendiendo a incluirnos en bandos excesivamente polarizados. O “D/s” o “vainilla”. Unos son así y otros son asá. Pero el problema aparece cuando nos gustan determinadas cosas de uno y otro lado del muro y no nos atrevemos a decirlo abiertamente por miedo a que se nos tilde de indecisos o simples curiosos.

Quien más quien menos, en este mundillo todos sabemos de sumis@s que, sistemáticamente, se oponen a los dictados de sus Am@s haciendo gala de las más variadas y originales excusas. No sería más fácil (digo yo) dejar claro desde un principio, antes de embarcase en ningún tipo de relación, qué es lo que realmente se busca y cuales son las preferencias y gustos de cada cual. ¿Qué no se ajusta a los cánones? Pues yo preguntaría: ¿qué cánones? ¿Por qué ese miedo constante a que nos tachen de esto o de lo otro? ¿Que vamos detrás de nuestro propio ideal?, pues luchemos por conseguirlo y ya está, pero sin trucos ni verdades a medias.

También en el caso de algunos dominantes se puede hablar de circunstancias parecidas cuando intentan ofrecer una imagen distinta de lo que esperan obtener realmente a fin de no “asustar” o “decepcionar” a quienes aspiren ponerse a su servicio. Ídem de lienzo. Las cosas desde un principio claras, y si no cuajan es porque no tenían que ser.

No hay nada más frustrante que el hecho de embarcarse en un proyecto que, desde su inicio, sabemos que no nos va a reportar aquello que estamos buscando. Entonces, ¿qué sentido tiene intentar engañar a los demás para ofrecer una imagen deformada de lo que somos? Y lo que es peor, ¿por qué engañarse a uno mismo?

Perdamos el miedo a llamar a las cosas por su nombre pues (sirva esto como ejemplo) si a alguien no le gusta el pescado, por mucho en que nos empeñemos en llamarlo carne, seguirá sin gustarle.

Ya os he dicho…, sé que es un rollo muy extraño este que os he soltado hoy, pero, de todas formas, ahí queda.

Un saludo y gracias por aguantar mis desvaríos.


domingo, 16 de octubre de 2011

Temores sumisos. (...y IV)





Son muchas las ocasiones en las que me da por pensar que, en esta vida, la mayoría de las cosas pueden ser muy sencillas y, a la vez, muy complicadas. Los temores, a un nivel general, son un claro ejemplo de ello. Todos los tenemos, todos los sentimos, aunque estos no sean los mismos ni los afrontemos de la misma forma.

En esta pequeña serie que he querido dedicar a los temores sumisos propiamente dichos, he intentado poner de relieve los que; a mi entender; suelen ser más habituales e intensos. A buen seguro, no todo el mundo compartirá mi particular punto de vista pero, como siempre, cada cual es libre de expresar aquí su opinión.

Lo que si quisiera apuntar antes de dar por concluido este tema es el hecho de que esos temores; como decía al principio; son de esas cosas que no tiene una explicación demasiado definida. Cuando van aparejados a la prudencia, yo diría que pueden ser muy…, pero que muy positivos, pero, como en todo, un exceso de los mismos siempre tenderá a resultar contraproducente.

La eterna cuestión del “equilibrio” vuelve a hacer aquí acto de presencia y es que, de no tenerla en cuenta, se corre el riesgo de ir cerrando en demasía las opciones de tener una visión, lo más amplia posible, de aquello que supone aceptar la sumisión. Constituye un riesgo muy real de crear barreras donde no las hay y perderse en consideraciones personales que (si bien pueden ser muy lícitas) nos conduzcan a un inmovilismo frustrante y pertinaz.

Verse en una tesitura como esa no facilitaría en nada la tan necesaria y fluida comunicación que siempre debería existir entre dominantes y sometidos. Sin duda, también es posible argumentar que haya casos donde esta situación se vea generada por los temores que puedan albergar tanto Amos como Amas (que, sin duda, también se presentarán en más de un momento) pero ese no era el tema que pretendía desarrollar aquí.

Por último, solo una cosa más.

En el diccionario de la lengua de la Real Academia Española, entre las varias acepciones que el término “valentía” lleva aparejadas aparecen las siguientes:

- Esfuerzo, aliento, vigor.

- Hecho o hazaña heroica ejecutada con valor.

- Acción material o inmaterial esforzada y vigorosa que parece exceder a las fuerzas naturales.

Obsérvese que en ninguna de estas definiciones se menciona ningún tipo de aprensión, duda o temor y es que, precisamente, la "valentía" no es entendida como la ausencia del miedo, si no..., como la capacidad de superación al hacer frente, entre otras cosas, a esos mismos miedos.

Da en qué pensar, ¿verdad?

Un saludo a todos.


sábado, 15 de octubre de 2011

Temores sumisos. (III)



En los instantes oscuros,
cuando la duda te asalta,
la congoja del fin,
surge amenazante.

No hay motivos para ello,
pero el miedo los construye
sin atender a razones.

Sientes incluso el vacío
perdida en la pérdida
de la soledad infame.

Y cuando al fin despiertas,
sabedora del mal sueño,
no puedes evitar sentir
el amargo regusto del desespero.



viernes, 14 de octubre de 2011

Temores sumisos. (II)



En el preciso instante de hacer frente a tu sino,
antes de verte sumida en la vorágine de la doma,
cuando tus ojos se abren de par en par, tu boca se seca y fluye el íntimo torrente.

Ha llegado el momento, lo sabes, y aún convencida…, temes.
¿Podré soportar la prueba? ¿Hallaré las  fuerzas que ansío?
¿Seré digna de mi Amo u olvidaré cuál es mi sitio?

Justo antes de la entrega.
Justo antes…, desafío.


jueves, 13 de octubre de 2011

Temores sumisos. (I)



Ante la certeza del error.
Frente a un inevitable y seguro castigo.
¿Qué hacer? ¿Cómo asumir algo para lo que no hay remedio?
¿Ocultarlo? ¿Fingir que no ha sucedido?
¿Negarlo? ¿Buscar un pretexto tras el que escudarse?
¿Callarlo? ¿Guardarlo en tu interior dejando que la culpa te reconcoma por dentro?
Muchas preguntas. Muchas respuestas. Pero tú sabes bien cual es la correcta.



martes, 11 de octubre de 2011

Estadísticas.


Como sé que no dejará de haber amantes de la clasificación, el estudio y la búsqueda de porcentajes, quiero mostraros este curioso esquema con el que, casualmente, me he topado.


¿Qué os parece? ¿Diríais que esas es la proporción correcta?




lunes, 10 de octubre de 2011

Nobel.




EL CIELO A MEDIO HACER

EL DESALIENTO INTERRUMPE SU CURSO.
LA ANGUSTIA INTERRUMPE SU CURSO.
EL BUITRE INTERRUMPE SU CURSO.

LA LUZ TENAZ SE VUELCA;
HASTA LOS FANTASMAS SE TOMAN UN TRAGO.

Y NUESTROS CUADROS SE HACEN VISIBLES,
ANIMALES ROJOS DE TALLERES DE LA ÉPOCA GLACIAR.

TODO EMPIEZA A GIRAR.

ANDAMOS AL SOL POR CENTENARES.
CADA PERSONA ES UNA PUERTA ENTRE ABIERTA
QUE LLEVA A UNA COMÚN HABITACIÓN.

BAJO NOSOTROS, LA TIERRA INFINITA.

BRILLA EL AGUA ENTRE ÁRBOLES.

LA LAGUNA ES UNA VENTANA A LA TIERRA.


Tomas Tranströmer. (Premio Nobel de literatura 2011).


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