Con un punto canalla.
Mucha gente se siente atraída por un tipo de carácter un tanto peculiar y; al primer golpe de vista al menos; no del todo recomendable. Se trata de personas que se dejan seducir por el atractivo de lo canalla, por un encanto que radica en una mezcla irresistible de picardía, descaro y seducción arriesgada. Es el influjo que desprenden quienes no sigue las reglas al pie de la letra y que, de todos modos, logran desenvolverse con una gracia y un estilo genuinos. Hablamos de un tipo de canalla que no es grosero ni cruel por sistema, que rompe las normas al tiempo que esboza una sonrisa ladeada, una mirada traviesa y un punto de humor negro. Que tiene algo de antihéroe: imperfecto, egoísta hasta cierto punto, aunque poseedor de una autonomía y vitalidad no exentas de magnetismo. No se trata de sujetos demasiado acostumbrados a pedir permiso, ni tampoco a disculparse por ser como son. Individuos a los que les gusta moverse en el límite entre lo correcto y lo censurable, que saben comb...













