Melodías penetrantes.
Una vez más, me veo en la tesitura de tener que insistir acerca de las incontables sorpresas que alberga esta ciudad. Algunas de ellas; bastantes en realidad; son percibidas por los profanos como si de mitos se tratase, como murmullos que corren de boca en boca sin llegar a confirmarse plenamente. Pueden guardar relación con ciertas sensaciones, con determinados individuos o, como será en este caso, con algunos lugares de ubicación no demasiado clara. Surgen de lenguas indiscretas insistentes rumores acerca de un establecimiento; cuyo supuesto nombre omitiré para no estropear el misterio; donde es posible experimentar los curiosos efectos derivados de un tipo de virtuosismo de lo más pintoresco. Se dice que está regentado por unos músicos capaces de elaborar armonías que consiguen dejar sin aliento a su eventual auditorio. Tal es la fuerza de sus composiciones, tal la magia que destilan sus acordes, que muchos afirman haberse visto conducidos a un delicioso estado de abandono tra...












