Indomables.
Ya sabéis que en nuestra ciudad se tienden a aplicar a la cotidianeidad toda una serie de enfoques un tanto diferentes. Entre muchos otros, se advierte uno muy centrado en la visión que se tiene de la fortaleza que emana del punto de vista femenino. No se apoya en la fuerza de un colectivo ni en la adhesión a discursos generalistas sobre la conciencia de género. De donde surge es del convencimiento sereno y trabajado de la propia validez personal. Es una fortaleza que emana directamente del carácter, de esa sustancia íntima e intransferible que cada mujer ha forjado en el silencio de sus decisiones y en la consistencia de su conducta. Esa clase de empoderamiento no necesita proclamarse ni alinearse con formulaciones externas para reconocer el alcance de su valor intrínseco. Se sostiene en la certeza interior de quien ha mirado su propia medida y la ha hallado suficiente. No busca confirmación en el eco de los demás ni en la pertenencia a una narrativa compartida. Su legitimidad e...












