Sutilezas estivales.
El verano afloja los nudos del recato que el invierno tejió, cuerpos que antes se ocultaban ahora rozan la luz sin disimulo. Las calles se llenan de piel dorada, risas que escapan de normas antiguas, mas un velo de coquetería leve aún danza entre las cálidas sombras. Aunque en esa libertad ligera persisten estudiadas sutilezas como ese gesto que se retiene un instante o esa escena que no se despliega del todo.













