La afiliación limitante.
En el silencio de los instintos ocultos, se tejen hilos invisibles, tocos y densos. Lazos que abrazan, que ofrecen seguridades, mientras, al mismo tiempo, detienen la huida. Origen y desarrollo, cuerda de carne y recuerdo, vida el primero, peso el segundo. Ternura que crece como enredadera recia, que florece hermosa apresando la pared. Amantes que se miran y funden sus nombres, cuerpos que juran ser uno en la noche. Cadenas de oro, suaves al tacto, que pesan al alba cuando el sueño se rompe. Alianza que promete lealtad sin condiciones, y, a su vez, marca las pautas y mide los tiempos. Ligaduras que salva del frío del mundo y..., a veces, impiden analizarlo al completo. Arrojo, tenacidad, compromiso..., nexos que equiparan y suplen carencias; que proporcionan significado, que ofrecen un abrigo; pero, también, un sentido de pertenencia que, en ocasiones, retiene. Humana contradicción que nos define. Sin lazos somos polvo que el viento dispersa, con ellos somos árboles de raíces pro...













