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domingo, 29 de abril de 2012

Seres extraordinarios.



La vida valdrá la pena mientras haya en el mundo seres capaces de hacer magia cuando profesan una pasión.

Ángeles  Mastretta. (Escritora y periodista mexicana).


jueves, 26 de abril de 2012

Kami Tora.



La figura de Kami Tora resulta de lo más enigmática. A pesar de que es posible encontrase con ejemplos de su obra con enorme facilidad, muy poco es lo que se sabe acerca de su persona. Los datos referidos a su vida son más bien escasos y, muchas veces, de dudosa credibilidad. Un halo de misterio rodea su existencia (tal vez de un modo premeditado), pero la relevancia que han ido adquiriendo sus ilustraciones hace que este artista se haya convertido en una referencia en su campo.

Soy muy consciente de mis limitaciones como compilador y, más aún, como investigador, por lo que, si en lo a continuación voy a exponer, alguno de vosotros se percata de que incurro en algún tipo de imprecisión o error o, simplemente, tiene más información acerca de tan esquivo personaje, no dudéis en ilustrarme o corregirme. Pero empecemos ya por lo que parece estar, más o menos, contrastado.

Oriundo de California, se decantó por adoptar el nombre de “Paper Tiger” (Tigre de Papel) aunque, tiempo después, optó por quedarse con su equivalente nipón; lo cual, unido al inconfundible estilo de sus ilustraciones, hace que sean muchos los que lo consideren de origen japonés. Se define como un dibujante autodidacta que, desde muy joven, bebe de muy diversas fuentes (desde comics hasta composiciones pictóricas de artistas clásicos, pasando por el desarrollo en la confección de caricaturas), no obstante su obra se muestra muy influenciada por la estética hentai.


Sus primeros trabajos de cara al público aparecieron publicados en Estados Unidos en la conocida revista para adultos “Milk” y también dejó muestras de su estilo y metodología de trabajo en el manual “Como dibujar Hentai”.  No obstante, a pesar de la aparición de abundantes muestras de su labor en varias publicaciones y sitios de internet, no cuenta con demasiados ejemplos donde se muestre el desarrollo de una historia. Esto puede ser debido a que parece no estar muy interesado (al menos de momento) en ir más allá del hecho de plasmar, a modo de instantánea, una escena determinada. En este sentido, hay ciertos temas que resultan muy recurrentes dentro de sus trabajos (como pueden ser los casos del “spank”, el “ballbusting o el “strapon”), otros por los que pasa casi de puntillas (como por ejemplo sucede con el “facesiting”) y, por último, aquellos que no le suponen el más mínimo interés (“feminización” o “fetichismo de pies”).


Como se puede observar por el tipo de disciplinas recién enumeradas, no tiene Kami Tora ningún tipo de complejos a la hora de ilustrar los distintos roles que se dan dentro de la dominación (ya sea esta masculina o femenina) aunque sí que existen algunas diferencias en el modo en que aborda uno u otro. Así como en el caso de las escenas donde el hombre ejerce de dominante, este, aparece siempre como una figura sería, distante y, hasta incluso, carente de emociones, la cosa cambia cuando se ocupa de la vertiente femenina del arte del dominio. En esos casos, ellas muestran una aptitud traviesa, risueña y divertida, aunque, para nada exenta de malicia y sadismo, como reflejan los inmisericordes tormentos a los que se ven enfrentados sus sometidos.


Hay, incluso, una tercera vía de la que suele ocuparse con cierta asiduidad y que da una idea del estilo ecléctico de sus temáticas. Se trata de un subgénero dentro del manga denominado  “futanari”  (palabra japonesa que significa hermafroditismo) donde los personajes cuentan con atributos masculinos y femeninos a un mismo tiempo. Generalmente suelen representarse provistos de un falo de proporciones  exageradas, si bien el conjunto de su fisonomía tiende a decantarse por las formas femeninas. Pueden aparecer caracterizados como dominantes o como sometidos, aunque, en el caso de Kami Tora, mayoritariamente, suele ser este último el rol más empleado.


Pero no penséis que se dedica únicamente a ilustrar escenas de carácter bdsm. También gusta de proponer otras sugerencias eróticas de un tono mucho más convencional pero sin olvidarse de la sensualidad. Rebuscando un poquito podéis encontraros con alguna sorpresa y algún que otro homenaje.

En cuanto a la técnica empleada por este artista en el momento de realizar sus dibujos, también puede decirse que se presta a un amplio abanico de metodologías. Podemos encontrarnos con multitud de ejemplos de bocetos suyos, apenas unos trazos, realizados con lápiz de color azul (una de sus aficiones preferidas) y también con diseños mucho más elaborados donde no falta el empleo de herramientas informáticas. Cuando recurre a los colores los que utiliza suelen ser muy vivos y plasma como nadie el brillo de unas nalgas recién azotadas, pero esto no quiere decir que tenga ningún tipo de inconveniente a la hora de hacer uso del blanco y negro.


La repercusión que tiene su estilo dentro de internet se hace notar en muchos ámbitos y, tal vez por ello, podemos encontrarnos con una abundante colección de sus trabajos dotados de movimiento a modo de gifs.

Poco más puedo deciros acerca de este personaje. Si deseáis obtener más información acerca de su obra tan solo tenéis que clickear su nombre en cualquier buscador y os aparecerán un montón de resultados. Pero si lo que queréis es dar rápidamente con una amplia muestra del universo Kami Tora os sugiero que visitéis el sitio http://www.kamitora.org/ y podréis disfrutar de un buen entrante que sirva para calmar vuestras ansias de curiosidad.

Un saludo a todos.


lunes, 23 de abril de 2012

Sant Jordi.



Hoy hace un año de aquella jornada a orillas del Ebro.
Un año desde que me eximieras de cumplir con la tradición que rige entre tu pueblo.
Un año desde que sellamos el pacto con el que unimos nuestros destinos.
Un año donde todo parecía abocado a confluir como lo hizo.

Sumergidos entre callejas atestadas por comensales de diminutos festines;
deambulando entre claros y aguaceros, entre soles y nublados;
ofrecimos libaciones de aquellos caldos que catamos con buen gusto,
templando nuestros cuerpos frente a la unión que se avecinaba.

Hallado el paso que por tierra une nuestras dos orillas,
transitamos por la historia dando comienzo a la nuestra
y, por caminos ya trillados por el paso de las gentes,
abrimos la nueva senda al horizonte libre de un anhelo compartido.

Que lejos queda aquel día; que lejos y que cercano;
con sus luces y fragancias, con sus miradas y gestos.
¿Qué extraño azar puso todo de forma tan compensada?
¿Qué instante quiso que aquello no solo fuera un ensueño turbador y fugaz?

Un año, en fin, para recordar.
Un año para no olvidarlo.


martes, 17 de abril de 2012

El declive del saber.



Muchas personas se convierten en forasteras en su propio país por no haberse preocupado nunca de conocerlo.

Gaspar Melchor de Jovellanos. (Escritor, jurista, ecónomo y político ilustrado).


lunes, 16 de abril de 2012

El torno del agua.



Sin aparente concierto,
sin medida establecida,
voy conformando paciente
cuanto en mi cauce habita.

Torrentera, dulce arroyo,
riada que arremolina,
cascada que inunda el aire
con su clamor y neblina.

A veces desbordo el margen
con aguas embravecidas
que barren impetuosas
las indefensas orillas.

A veces soy un susurro,
apenas una caricia,
dejando entrever mi fondo
entre gotas cristalinas.

En mi interior va la esencia
sin la que el mundo perece,
de la que nacen las cosas,
donde la vida florece.

Tengo al tiempo como aliado,
a su constancia y rutina,
y juntos labramos obras
que a lo humano causa envidia.

Si te adentras en mi lecho,
cándida niña inocente,
¿cómo esperas escaparte
de mi influjo impenitente?



sábado, 14 de abril de 2012

A los olvidados.



Desde hace ya algún tiempo y, sobre todo, durante las últimas semanas, hemos asistido al gran despliegue que se ha venido realizando desde todos los medios de comunicación para que no se nos pase por alto la efeméride de la que hoy se cumplirán sus primeros cien años. Seguro que muchos ya habréis adivinado a que hecho concreto me estoy refiriendo y…, sí, se trata del hundimiento del Titanic.

En la madrugada a caballo entre el 14 y el 15 de abril de 1912 tuvo lugar aquel desastre de cuyos ecos aún sacan provecho editoriales y productoras para alborozo del gran público. La que fuera joya de la corona de la Compañía White Star Line, el mayor buque construido hasta el momento, símbolo de la arrogancia y de las vanidades humanas y claro ejemplo de una época donde el lujo y la ostentación era un estilo de vida, fue engullido por las frías aguas del Atlántico Norte en poco más de tres horas.

En muchos sentidos, el hundimiento del Titanic supuso también el fin de una época, el despertar de un sueño donde el despreocupado derroche de algunos comenzó a declinar y las reivindicaciones de otros comenzaron a gestarse de un modo mucho más militante (la historia siempre parece repetirse).

Pero no es al Titanic al que quiero hacer alusión en este momento y sí, en cambio, a otro navío algo más modesto implicado en aquellos acontecimientos y que evitó que aquella tragedia adquiriera tintes aún más dramáticos. De él no suelen ocuparse las crónicas comunes y, si preguntarais su nombre, no muchas personas sabrían contestaros aunque, seguro que a los que soléis deambular por estas calles, os sonará de algo. Se trata del “Carpathia”.

El RMS Carpathia, perteneciente a la naviera Cunard Line, fue botado en los astilleros Swan Hunter & Wigham Richardson de Newcastle el 6 de agosto de 1902. Se trataba de un buque de uso mixto (para carga y con una capacidad de hasta 2550 pasajeros) con unas prestaciones bastante más modestas que las del lujoso Titanic y de dimensiones más reducidas.

La noche del naufragio se dirigía desde Nueva York a Rijeka bajo el mando del capitán Arthur Rostron cuando, sobre las 0:25 horas de la madrugada, captó por radio las señales de auxilio del Titanic a unas 58 millas al norte de su posición. De inmediato, a toda máquina, puso rumbo al lugar del suceso a donde llegó alrededor de las 4:20 de la mañana. A pesar de los esfuerzos, fue demasiado tarde para los supervivientes del hundimiento que no habían podido hacerse un sitio en los botes salvavidas (el Titanic se había hundido dos horas antes) que perecieron a causa de la hipotermia. Sí fue posible rescatar a 705 pasajeros del lujoso y malogrado trasatlántico que, desde las lanchas, vieron como sus esperanzas cobraban forma en la silueta del Carpathia, momento en el que se inspiró el pintor Edward D. Walter para dar forma al cuadro que ilustra este post.

He querido rendir homenaje a este barco porque, a pesar de la gran importancia que supuso su llegada para todos los supervivientes de aquel desastre, no suele ser tenido demasiado en cuenta y, aunque si que haya pasado a la historia, no se le recuerda tanto como al altivo y majestuosos Titanic en cuyo auxilio acudió. Así suele suceder también con las personas. Vemos como recordamos con facilidad a  fanfarrones y a sus bravuconadas, como sus errores quedan diluidos por el paso del tiempo y como su existencia se ve rodeada por un halo de romanticismo. En cambio, aquellos que cumplen con su deber calladamente, que arriesgan su integridad por el bien de los demás y que no busca mérito ni recompensa, son despreciados por la memoria y arrojados al abismo del olvido.


Como también suele suceder, el  Carpathia tampoco tubo un final feliz. El 17 de julio de 1918, a escasos meses de concluir la Primera Guerra Mundial, recibió el impacto de tres torpedos lanzados por un submarino alemán mientras realizaba tareas de transporte y aprovisionamiento para los aliados. Hoy, sus restos yacen a más de 150 metros de profundidad frente a la costa de Cornualles.


viernes, 13 de abril de 2012

Convencionalismos. (...y IV)



Pongo aquí punto y seguido a este somero repaso sobre los convencionalismos en el bdsm y a las peculiares reflexiones que agitan mi atribulada mente. Quiero recalcar lo de “seguido” porque soy consciente que son muchos más los ejemplos que se podrían aportar en relación a este tema. Pero no hay talento en esta testa como para dar mucho más de sí. Además, no es que sea muy amigo de extenderme en demasía con interminables monográficos y, por si fuera poco, no suele resultar del todo conveniente agotar por completo una cuestión con independencia de su índole. ¿Qué sería entonces de la sana discusión y del libre intercambio de ideas si creyéramos que es posible cerrar para  siempre el desarrollo de nuevos (y no tan nuevos) conceptos?

Seguro que muchos de vosotros hubierais puesto de relieve otras facetas de lo que se ha venido a suponer como el normal y aceptado de devenir de la D/s, y ese era, precisamente, el objeto de estas entradas: sacar a la luz al pequeño inconformista que todos llevamos dentro.

Cuestionarlo todo por norma no se me antoja como algo demasiado recomendable (aunque sean muchos los que prediquen las bondades de esta filosofía), pero sí que es cierto que tampoco suele llevar a buen puerto el hecho de creerse a pies juntillas cualquier teoría que se nos exponga sin, al menos, conocer sus fundamentos.

Por ello se hace necesario recalcar que, nuestra particular disciplina (como cualquier otra, o puede incluso que más) no se aviene demasiado bien a un férreo control de carácter universal que coarta; más que amplia; el espíritu de pluralidad y creación que sería deseable en este campo. Más que en la imposición, deberíamos centrarnos en la exposición, haciéndonos a la idea de que cada cual es libre de considerar los argumentos ajenos más o menos válidos en función a sus circunstancias, necesidades o conocimientos.

Recordemos, además, que hay ocasiones en las que resulta conveniente abstraerse un tanto de la inercia determinada por nuestro entorno, así como huir de la tiránica vorágine de lo comúnmente aceptado. Pensemos que, a nadie de los que nos hemos adentrado en este mundo nos hubiera sido posible descubrirlo si, antes, no nos hubiéramos tomado la molestia de contemplar nuestra propia realidad con otros ojos. ¿Por qué, entonces, una vez dentro, deberíamos estar obligados a cambiar nuestro enfoque hacia ese respecto?

Por si fuera poco, a todo lo anterior hay que añadir el carácter subjetivo inherente en todas las opiniones humanas y que, una misma cosa, nunca resulta válida para todo el mundo.

Prudencia, pues, a la hora de emitir juicios o pretender implantar inmovibles reglamentos, ya que es la excepción la que confirma la regla y, a veces, las excepciones terminan por constituirse en mayoría.

Un saludo a todos.


jueves, 12 de abril de 2012

La lucha.



Cuando te envuelve penumbra
y los sonidos se acallan,
difuminadas las luces
de fuerza triste y menguada,
ves la pesada distancia,
se hace largo el camino,
sientes congoja que atrapa
la incertidumbre en tu sino.

Es muy difícil tarea,
confinada como estás,
enmudecer esas voces
que vienen a atormentar;
que te arrastran a ese pozo
que es la duda inconsistente
y que empaña con sus sombras
la realidad del presente.

No temas mi dulce sierva
ni te dejes abatir;
recuerda cuanto reporta
la fuerza de tu sentir,
el tesón, el sacrificio
y esa extraña libertad,
que aunque resulte distinta,
no deja de ser verdad.


martes, 10 de abril de 2012

Bajo horizontes nublados.



No me cabe duda de que ha habido unos cuantos a los que el clima imperante durante la pasada semana les habrá chafado el breve periodo vacacional del que les era posible disponer. A buen seguro que (unos más que otros) se habrán  lamentado por su mala suerte al ver truncados sus planes por lo intenso y pertinaz de los aguaceros con los se han visto obligados a convivir.

En esta tierra en que habito contamos con un personaje mitológico al que hacer responsable de tamaña tropelía, aunque, teniendo en cuenta su naturaleza y los motivos que suele esgrimir a la hora de desatar su cólera, conviene no mostrarse excesivamente receloso ante las consecuencias derivadas de sus actos. Se trata de “El Nuberu”.

Representado como un anciano de gran estatura, malcarado, de larga y poblada barba y que lleva su cabeza cubierta por un gran sombrero de anchísima ala rematado en un pico interminable, gobierna El Nuberu el reino de las nubes meditando siempre si resulta o no procedente descargar su furia sobre la necedad de los hombres.

Puede convocar a las tormentas, agitar los vientos y arrasar bastas extensiones provocando lluvias torrenciales, pero no se trata de un ente malévolo en su fondo a pesar de su carácter iracundo, ya que puede mostrarse en extremo benévolo con las personas virtuosas y justas.

El hecho de que recalara a tierras astures se debe a un pequeño accidente. Se cuenta que procedía de Egipto y que, quedándose dormido sobre una nube, fue arrastrado por los vientos y, durante su sueño, terminó cayéndose muy lejos de su hogar, precisamente, en Asturias. Hallándose en tierras extrañas para él, solicitó cobijo a los lugareños con los que se fue encontrando pero todos se lo negaban por el temor que les infundía el aspecto de aquel extranjero de mirada torva. Finalmente, se encontró con un humilde labrador que no dudó en hospedarlo en su casa y, al día siguiente, El Nuberu le reveló su condición sobrenatural y le prometió que nunca le faltaría el agua para sus cultivos. Después marchó de vuelta a su hogar pero, antes, decidió arruinar las tierras de todos aquellos que le habían negado su hospitalidad descargando sobre ellas una terrible tormenta y mostrando, de paso, su lado más vengativo.

Mucho cuidado pues con El Nuberu, con enojarlo o contradecirlo, ya que, una vez desatado, no suele atender a razones. De todas formas, si nos vemos afectados por su cólera, dicen que le incomodan los sonidos metálicos y que el tañer de las campanas, a veces, consigue perturbarle tanto que termina por marcharse. También existe la creencia de que es posible aplacarle mediante el humo que desprenden el romero y el laurel. Si todo esto resulta insuficiente, hay unos versos populares en los que se le exhorta a abandonar sus hábitos más destructivos:


Aparái nube y nubláu
que Dios pue más qu´el diañu.

Apara, nube; apara, Nuberu;
Apara tú, que Dios pue más que tú.


Tenedlo presente porque… ¿quién sabe?


Un saludo bajo las nubes.



lunes, 2 de abril de 2012

Semana de Pasión.



Iniciamos un periodo en el que, muchas cosas, se viven con una intensidad especial. Cada cual en su campo, cada uno a su manera.

En esta semana en la que lo sacro cobra una especial relevancia, yo también intentaré sumergirme en el misticismo aunque sea de muy distinto cariz. Más profano, sin adhesiones de confesión, pero, también, con un cierto trasfondo espiritual.

Sin duda es una muy buena ocasión para el recogimiento y la búsqueda de esos horizontes íntimos, por lo que…, no os extrañe si no recibís noticias mías durante unos días.

Intentaré que en esta ciudad no cese la actividad por completo, pero no os alarméis si no respondo a vuestras palabras de inmediato (os prometo hacerlo a la mayor brevedad posible).

Os deseo a todos una más que provechosa Semana Santa y que podáis dar rienda suelta a toda la pasión que vuestro interior alberga.


Cuánto aún por hacer.




domingo, 1 de abril de 2012

El hilo invisible.



En el instante en que ofreces tu más íntima caricia,
cuando tus labios se posan en mi pasión inflamada,
en consonancia tan plena que nada puede ocultarse
y se aquieta el entorno a la espera del roce.

Aparece sobre el horizonte conformado por mi vientre,
fulgurante llama teñida por destellos de dos astros
que vienen a alumbrar este día con la luz de tu mirada,
entre los cómplices guiños que la ocasión nos ofrece.

Me quedo absorto pensando la magnitud de la escena,
de cómo la pura esencia sobrepasa lo mundano,
comunión entre dos cuerpos que trasciende lo carnal
y me lleva a ver secretos que un alma oculta en su seno.

Más allá de unas manos, de una boca, de un aliento,
más allá del momentáneo impulso por colmar mis apetencias,
bebo en el pozo de las cristalinas aguas que son tus ojos
y te ato a mi con un lazo trenzado en hilo invisible.


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