Sorpresivas suspicacias.

 


En el albor de la ofrenda,

un atisbo de duda aparece.

Comentarios

  1. Si la duda aparece, mejor parar hasta que todas las partes estén preparadas para disfrutar plenamente de la ofrenda.
    Me parece precioso cómo ella le mantiene fija la mirada mientras baja.
    Un besazo, Qarpatian

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    Respuestas
    1. Momentos así albergan tanta intensidad que llegan a dejar sin aliento.
      En esos casos, saber conducirse no sólo es aconsejable, sino imprescindible.
      Mis más afines saludos.

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