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viernes, 11 de noviembre de 2016

La autoestopista.





Esta semana en mi sección de crónicas no voy a explayarme en exceso. Únicamente me limitaré a plantear una pregunta para ver si vosotros hubierais tomado la misma decisión que yo ya he tomado.

¿Qué haríais en el caso de encontraros con una damisela necesitada de trasporte y tan limitada de abrigo en estos días de súbita frialdad? ¿Os mostraríais acaso insensibles a sus padecimientos?




3 comentarios:

  1. El hombre es un animal social. Con arreglo a nuestra naturaleza...yo le acogería en mi coche. Aunque no sé si mi madre pondría buena cara.

    Buenas noches, pensador.

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  2. Dejar entrar a la belleza puede ser peligroso e insensato, conducir con ella tan imprudente como una borrachera. Una subida de testosterona provoca más accidentes que el alcohol y una buena racha de estupidez no es aceptable, sobre todo porque se suele ignorar lo importante: el taxista se dejará persuadir por la seducción para no cobrar la bandera. Tampoco hay que ignorar que el romanticismo es el juego más banal que existe y unos ojos pueden matar de suficiencia. Tal vez una mujer que no haga demasiado ruido, ostentosa para el desconsuelo carnal y el refinamiento del poema, un cielo amado por la literatura de un mortal abierto a la bajeza de una libreta, esa sutileza de pasar las hojas mojando los dedos, nueces y una canción de Cohen para empezar por los pezones y acabar en las ruedas de los patines.

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  3. Sin duda le permitiría el cobijo pero también te digo que dejaría muy claritas las normas desde el primer instante porque aunque fuesen muchos sus encantos la confianza se gana...

    Será cosa de la edad, ya sabes...

    Y Tu, mi Señor, nos revelaras que haría en tal caso???

    Besines dulces
    A Tus pies

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