Mujer contra mujer.
El nombre de Safo de Mitilene a
quedado ligado indisolublemente al concepto del amor lésbico (Mitilene es la capital
de la isla de Lesbos, frente a la costa turca del mar Egeo) ya desde muy
antiguo.
No se conocen demasiados datos
fiables acerca de su vida ya que su existencia se ha visto rodeada por un
cierto halo de misticismo. Según parece, vivió a caballo entre los siglos VII y
VI a.C. y; salvo un corto periodo en que estuvo exiliada en la ciudad siciliana
de Siracusa; residió siempre en su isla natal. Se cuenta de ella que, en el
seno de una sociedad denominada “thiasos”,
instruía a las muchachas jóvenes a fin de que adquirieran las cualidades que en
aquella época se les exigía para ser unas buenas esposas. Después pasaría a desarrollar
lo que vino en llamarse “La Casa de las
servidoras de las Musas” donde inculcaba a sus discípulas, entre otras
cosas, el canto y la poesía. De ese periodo proviene la creencia de que Safo
mantenía relaciones íntimas con sus alumnas y han sido muchos los autores que
han creído ver en la obra poética de esta dama retazos de esa inquietud. Si
bien son muy escasos los escritos de Safo que han llegado hasta nosotros; tan
solo retazos a través de referencias de otros autores las más de las veces; lo
cierto es que no son lo sufrientemente concretos como para que se pueda afirmar
con seguridad cuál era su orientación sexual, aunque si que es cierto que
tienden un poco a la ambigüedad, lo cual deja la puerta abierta a toda clase de
especulaciones. Incluso su muerte no escapa a la controversia, pues, según la
tradición, se suicidó lanzándose al vacío desde la roca de Léucade apenada por el
amor no correspondido de una joven.
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Obra: Safo y Alceo (1881). Autor: Sir Lawrence Alma-Tadema. |
Como fuere, y sin ánimo de
plasmar aquí su biografía (tenéis a vuestra disposición una amplia variedad de
fuentes en la red), esta ciudad quiere rendir un homenaje a esta mujer convertida
en icono de ese erotismo netamente femenino así como a todas sus, por así
decirlo, “seguidoras”. ¿Qué mejor
forma de hacerlo que a través de sus propias palabras? Así, además, tendréis
ocasión de dilucidar si puede haber algo de cierto en lo que se dice sobre
ella.
… y cuando te miro de frente creo
que jamás Hermíona fue tan bella
y que no está mal que a la rubia Helena
yo te compare…
Un saludo a todos.
Una entrada curiosa e instructiva!...es imposible venir a la ciudad y no aprender cosas nuevas, y despertarme el afán de saber más sobre los temas que expones...
ResponderEliminarSiempre vengo con la mente abierta y mi ánimo dispuesto a aprender aquello que quieras mostrarme a través de Tus deseadas palabras y por supuesto, de Tu instructivo ejemplo.
Besines dulces y...cuanto desees.
A Tus pies
A tus ganas de aprender siempre les acompañará mi deseo de enseñar.
Eliminar¿Continuamos con la lección?
Un beso y un azote, mi dulce sierva.
Cuando así lo estimes mi Señor, dispuesta para la lección!!.
EliminarAtenta y deseosa de aprender.
A Tus pies
Muy bien, mi sierva, esa es la actitud.
EliminarUn beso y un azote.