Deleites aplazados.
Aún estando decididas,
se postergan conclusiones
dándole tiempo al suspense
para que impregne un momento
que ya rezuma apetencias
referidas sin palabras.
Se hace una pausa en lo eterno
que inmortaliza una escena
de desarrollos plausibles
y desenlaces certeros
dónde la línea es muy clara
pero el párrafo aún incierto.




Qué difícil es manejar bien esa situación, aplazando ese deleite a sabiendas de lo que ocurrirá después y de que la incertidumbre generará aún más placer *.*
ResponderEliminarOtro poema magnífico, Qarpatian, al igual que la fotografía escogida.
Un besazo aplazado