Enclavada.
Asentada por una fuerza
que simula ser externa
al rígido emplazamiento
que te ha sido conferido,
reflexionas sobre el hecho
que te condujo a ese estado.
Algo en ti ya te empujaba
a ceñirte a esos enfoques
a fin de darle un sentido
al sinsentido que nutre
ese impulso que asomaba
en tus noches de vigilia.
El porqué se manifiesta
de un modo claro y certero
y te vuelves evidencia
que no admite discusiones,
pues serán esclarecidas
las causas de tu querencia.
Vívidamente afianzadas,
y ubicadas en su sitio,
tus abstractas pretensiones
trasmutaran en certeza
que se curte por la gracia
de una quietud interpuesta.




Comentarios
Publicar un comentario