Sobrevolando.
En muchas ocasiones, nuestra ciudad, puede llegar a resultar chocante, desconcertante..., compleja. En esos momentos se hace necesario elevar nuestra mirada y observar las cosas desde una cierta altura. Sólo tomando esa perspectiva se perciben los patrones, se distinguen las proporciones reales y se evita la distracción provocada por algunos detalles que, por proximidad, distorsionan. Sin embargo, esa misma elevación encierra un riesgo sutil pero grave: cuanto más nos alejamos, más fácil resulta olvidar que seguimos siendo parte del paisaje, no sus dueños.
El mayor peligro no es la frialdad del análisis, sino la ilusión de que esa posición superior nos confiere cierto grado de preponderancia sobre lo que estamos observando. Cuando creemos que nuestra distancia nos otorga automáticamente una superioridad moral, convertimos la altura en pedestal. Y el pedestal, por naturaleza, convierte a los demás en figuras pequeñas, simplificables, prejuzgables desde nuestro elevado punto de vista.
La verdadera sabiduría consiste en subir lo suficiente para comprender, pero sin perder nunca la conciencia de que esa altura es prestada, frágil y nunca inocente. Porque mirar desde arriba se puede acabar convirtiendo, aunque sea de manera inconsciente, en un acto de poder.
Por esa misma razón, nunca estará de más que algunas personas se esfuercen en recordarnos que no somos el lugar que ocupamos, y que lo hagan, a poder ser...👇🎶
...mediante advertencias como esta.
El mayor peligro no es la frialdad del análisis, sino la ilusión de que esa posición superior nos confiere cierto grado de preponderancia sobre lo que estamos observando. Cuando creemos que nuestra distancia nos otorga automáticamente una superioridad moral, convertimos la altura en pedestal. Y el pedestal, por naturaleza, convierte a los demás en figuras pequeñas, simplificables, prejuzgables desde nuestro elevado punto de vista.
La verdadera sabiduría consiste en subir lo suficiente para comprender, pero sin perder nunca la conciencia de que esa altura es prestada, frágil y nunca inocente. Porque mirar desde arriba se puede acabar convirtiendo, aunque sea de manera inconsciente, en un acto de poder.
Por esa misma razón, nunca estará de más que algunas personas se esfuercen en recordarnos que no somos el lugar que ocupamos, y que lo hagan, a poder ser...👇🎶
...mediante advertencias como esta.




Comentarios
Publicar un comentario