Allí donde sea que esté te espero, allí donde me quieras te ansío, allí donde me cobijo te anhelo, y en todo momento y lugar mi cuerpo y mi pensamiento es para Ti, sintiendo asi la plenitud de mis ser y disfrutando en mi esclavitud... ¿Que decirte mi Señor que no has visto? Te amo A Tus pies
Nada ocultas de tú esencia, mi dulce sierva, eso es cierto. Por eso, precisamente en tú caso, esos velos resultan tan sugerentes; no esconden, no engañan, solo son un aditamento más de nuestro escenario, un decorado que sirve de fondo a nuestras pasiones compartidas.
Allí donde sea que esté te espero, allí donde me quieras te ansío, allí donde me cobijo te anhelo, y en todo momento y lugar mi cuerpo y mi pensamiento es para Ti, sintiendo asi la plenitud de mis ser y disfrutando en mi esclavitud...
ResponderEliminar¿Que decirte mi Señor que no has visto?
Te amo
A Tus pies
Nada ocultas de tú esencia, mi dulce sierva, eso es cierto. Por eso, precisamente en tú caso, esos velos resultan tan sugerentes; no esconden, no engañan, solo son un aditamento más de nuestro escenario, un decorado que sirve de fondo a nuestras pasiones compartidas.
EliminarUn beso y un azote.