Y en tanto el frío aprieta cada vez con mayor intensidad sobre nuestra ciudad, las pieles se resguardan bajo unas prendas cada vez más gruesas que privan al vulgo de su contemplación y contriyen a disparar la imaginación en lo tocante a sus ocultas bondades.
La ropa de invierno tiene su punto aparte del de resguardar del frío. Daré un paseo por la ciudad, pero aprovecho ya para desearte: ¡Felices Fiestas, Qarpatian! Un besazo desenvuelto
La ropa de invierno tiene su punto aparte del de resguardar del frío.
ResponderEliminarDaré un paseo por la ciudad, pero aprovecho ya para desearte: ¡Felices Fiestas, Qarpatian!
Un besazo desenvuelto