Spring presence.
Por motivos de lo más diverso, en nuestra ciudad, hacía ya algún tiempo que se percibía una cierta impaciencia por estrenar estación. Resultaban más que evidentes las ganas por imprimir un tono más desenfadado a los usos más cotidianos y..., ¿por qué no decirlo?, también en aquellos de carácter un poco más excepcional.
Muchos ya han dado por concluida esa espera por lo que, sin rubor alguno, se aprestan a celebrar el advenimiento de la cálida luz primaveral que habrá de sustituir sus pesadas (y, por momentos, fastidiosas) prendas invernales.
Esa es, ni más ni menos, la presencia de ánimo que con mayor frecuencia tendréis la oportunidad de contemplar en estos días al deambular por estas calles; así que..., yo que vosotros, más que analizarla, me limitaría a disfrutarla mientras continúe vigente.
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